El sur también existe

JUNEBUG / Dir. Phil Morrison (EE.UU. 2005)


Dentro de su pequeña crisis vocacional, Lucía, la menor de mis hermanas, pensó en irse a North Carolina a estudiar periodismo. Esto, contando con el aliciente de su pasaporte gringo (le tocó nacer en un lugar tan anodino como Stillwater, Oklahoma) y de la reciente mudanza de una de sus primas a esa zona del sur de Estados Unidos.

Ahora, no sé si hubiese contemplado esa misma posibilidad si hubiese visto esta película, ambientada en la hipotética Pfafftown, North Carolina, que en realidad es Winston-Salem (Carolina del Norte también), lugar de nacimiento de este nuevo baluarte del cine independiente estadounidense llamado Phil Morrison. Y la historia va un poco así: familia muy del sur recibe a hijo favorito y nueva esposa muy "no del sur", en una visita de estos últimos mas bien de carambola. Madeleine (la esposa), "marchante de arte independiente", viaja hasta por ahí para fichar a un pintor bastante chalado que se la pasa representando la guerra civil (tema muy recurrente por ese rincón de los States) bastante a su manera. Y, como es de esperarse, no es muy bien recibida por la familia. Exceptuando, eso sí, a la otra nuera, embarazada, ingenua y entrañable Ashley, que a su vez es ninguneada y/o tratada como estorbo por marido y suegra. Personajes muy bien delineados y tomas a veces largas y contemplativas, como alineandose con el espíritu de la zona, con mucho del lado religioso (por no decir fanático), también. Curioso que de política no se hable y si de la proeza de los Carolina Panthers, equipo sorpresa ultradefensivo que no hace mucho llegó al Superbowl y perdió.

Así que se presenta todo un futuro para este novel director, que además nos pone a Yo La Tengo a cargo de la banda sonora. Como tiene que ser.


Junebug Trailer



Alma Sintética

HOT CHIP - “The Warning” (2006) / EMI

Cada decisión que uno toma tiene un costo de oportunidad, este concepto se puede adaptar en mi caso personal con Hot Chip. Poco más de un año atrás una amiga nos quiso llevar a una pequeña sala de conciertos en el Southbank londinense para escuchar a este cuarteto catalogados, como “new talent” de la electrónica inglesa en el 2004, pero nos desanimamos a la primera escucha del álbum “Coming On Strong” (Moshi Moshi – 2004) y finalmente pasamos la noche en un sótano disfrutando de Alan Mc Gee pinchando algo de indie music.

Con la referencia del álbum anterior, el cual nos vendió a la banda como una mas de la onda downtempo, un año después nos llega a las manos “The Warning” (EMI – 2006), el cual transmite lo que Hot Chip venia proclamando como concepto principal de la banda: hacer música electrónica con melodías orgánicas. Para lograrlo, estos londinenses se preocupan en igual proporción de la estructura y arreglos de cada canción, como de la instrumentación y programación detrás de la propuesta principalmente electrónica.

Para hacer tangible sus postulados, no tienen ningún reparo en incluir sonidos no tan tecnológicos (guitarras y baterías invaden sin vergüenza un espacio el cual naturalmente no les pertenece); y lo mas importante: inyectan múltiples dosis de factor humano en cantidades no permitidas en algún organismo de la electrónica actual (las voces de Goddard y Taylor en cada canción invaden el primer plano, además de no haber sampler de voces).

Este álbum exuda olor a fan musical, hecho por coleccionistas musicales que buscan inspiración en la variedad de estilos digeridos; y los Hot Chip demuestran sus múltiples influencias sin tapujos: “Careful” es un bate Drum n’ Bass que rompe la tranquilidad del ambient; “And I Was A Boy From School” nos
narra situaciones cotidianas en tono Soul, el pop sintético ochentero se hace presente en “(Just Like We) Breakdown”; “The Warning” y “So Glad To See You”, están tan llenas de ese sentimiento conmovedor de la indietronica, que parecen haber sido creadas en los estudios alemanes de Morr Music; mientras que “Tchaparian” es definitivamente dub negro, a pesar de los intencionados arreglos para sonar blancos, y el single “Over And Over” con sus percusiones tan post punk / funk, sus guitarras y teclados altamente psicodelicos es probablemente uno de los himnos electro del año (por algo DFA – o sea James Murphy – los edita, remixea y distribuye en los Estados Unidos).

Aun no estoy seguro si esta banda quiere hacer que la electrónica inteligente no sea tan elitista, o que el pop en general se sumerja en nuevas fuentes; pero la sensación final que me deja este álbum es de plena convergencia de electrónica técnicamente bien trabajada y a la vez emocionalmente excitante. Definitivamente, hace poco mas de un año atrás no quise verlos; ahora si quisiera, pero ya no estoy en Londres, fue el costo de oportunidad.






El progreso y esas cosas

TAPES 'N TAPES - "The loon"(2006) / ibid


¿Qué voy a hacer con mi colección de cassettes? Desde las primeras maquetas pirata que me agenciaba por amigos y en el jirón Quilca, allá en los lejanos 80, pasando por mis compilaciones de The Smiths, New Order, The Cure, Midnight Oil (por mencionar las mas recurrentes). Y las últimas que creo se inclinaron mas hacia la música latinoamericana (en casi todas sus vertientes). Creo que llegué a juntar unos 250, más o menos. Y luego aparece el CD. Tanto tiempo que me resistí, y me seguí conformando con mi colección, para terminar por ceder, tardíamente, se podría decir, porque con esto del mp3... Y ahora no sé que voy a hacer con ese montón de cintas. Me va a doler en el alma tener que tirarlas.

No sé si estos señores venidos de la fría Minneapolis hayan sacado el nombre por esa nostalgia, al menos no he encontrado nada que lo especifique. Luisito (el proveedor estrella) me pasó meses atrás la copia del disco que se agenció en (otra vez) las Galerías Brasil. Algo ya había oído en la página web de los mismos (ver), con lo que marecía la pena obtener el largo, aunque sea copia e incompleto (le faltaban 2 canciones). Y yo diría que es de esos albumes que hay que dejarlos macerar para agarrarles el gusto. Con decirles que ha pasado de ser un disco simpático a encabezar mi lista de preferencias en lo que va de este año (ver). La primera asociación que sale, luego de la obvia, fácil y hasta odiosa etiqueta de indie-pop, es Pavement (por sonido, por letras... y porque, seamos francos, lo dicen casi todas las reseñas que he leído) y ... ¿Voy a tener que decir de nuevo Talking Heads? De un tiempo a esta parte pareciera ser la banda mas repetida-reinterpretada en el universo indie: Arcade Fire, Wolf Parade, The Spinto Band, Clap Your Hands Say Yeah. Con estos últimos además se comparte las raíces independientes, arrancando humildemente en una página web y creciendo de a poquitos. También dicen que suenan a Pixies y a los Beach Boys, cosa que encuentro bastante dudosa. Aunque los géneros igual se mezclan por momentos, metiéndole por ahí algo jazzeado y otros sonidos medio country, como para que no los encasillen. Escuchen y juzguen ustedes mismos.





¡Han vuelto!

BUILT TO SPILL - "You in reverse" (2006) / Warner


El comienzo de todo. Mas o menos. Casi me animaría a decir que Built to Spill fue la banda culpable de este interés casi voraz que me vino a posteriori por consumir música, digamos que de esa que no es tan fácil conseguir (ya no sé que término usar). Claro, casi coincidiendo con el mayor uso de internet, el Kazaa y todo lo que eso conlleva. En esos tiempos me daba mis vueltas por las Galerías Brasil muy ocasionalmente y Pepe, el a la postre caserito, me comentaba, "mira, me ha llegado esto, a ver que te parece" Y eso no era otra cosa que el "Keep it like a secret" (1999), el álbum que mas me gusta de estos salidos de Idaho, aunque también el mas "comercial", como dirían unos (al menos el cambiar a un sello como la Warner ya implica grandes ligas). A primera escucha me sonó a unos Weezer iniciales pero en mejor, y me llamaron la atención esos punteos de guitarra con mucho slide y la inigualable voz de Doug Martsch. Quedé tan prendido del CD que me dediqué a buscar todo el material de los mismos, "There's nothing wrong with love"(1994), "Perfect from now on"(1997) y el que fuera el de su despedida, "Ancient melodies from the future"(2001). Porque claro, como casi siempre me ocurre, descubrí a este grupo cuando el mismo ya se había disuelto. Snif.

Sin embargo, por esos tiempos también descubrí el portal de Amazon y aquellos links casi mágicos que dicen: "Customers who bought this item also bought..." Fue así como llegué a Guided by Voices, Pavement, Sebadoh, Modest Mouse, Sunny Day Real Estate, Superchunk, Neutral Milk Hotel y un largo etcétera. Y luego el Chato Heston que me aclara que a todos estos se les metía en aquello del Lo-Fi, una especie de reinvención del DIY (Do It Yourself) inaugurado en el punk, y que se desarrollara allá por los noventas (hablo del Lo-Fi, del punk ya se sabe), mientras el resto de la humanidad se concentraba en el grunge.

Pues ya se venía voceando su reunión y hace pocos meses salió el nuevo disco. Martsch está mas pelado y barbudo (para compensar, me imagino) y felizmente ya dejó de lado su fallido proyecto solitario bluesero. Comienza la cosa con harta caña (como se dice aquí) y una Goin' against your mind que presagia lo mejor y otras 2 mas bien tristonas Traces y Liar, pero conservando la talla. Luego la cosa baja un poco y por ahí, debo admitirlo, sobra algún que otro tema. Llegan incluso a meterle un ska a una que perece sacada del repertorio de Dead Kennedys (Mess with time). Ya me había acostumbrado a esos cambios bruscos de ritmo, pero eso sí que no me lo esperaba. Felizmente también está Conventional wisdom y el cierre perfecto con The wait, que empieza flojita y termina con un instrumental apoteósico, como para anunciar que este es solo el inicio de una gran segunda etapa en una de mis bandas fetiche.







Por amor al oso

GRIZZLY MAN / Dir. Werner Herzog (EE.UU. 2005)

Tanto había oido hablar yo del tal Herzog. Mi vecino y compinche colombiano me hablaba de la fijación que este director alemán tenía con los personajes borderline, siempre persiguiendo objetivos peligrosos. Me contaba de Fitzcarraldo (1981) donde se retrataba al personaje obsesionado en hacer fortuna con el caucho en el Amazonas y poner un teatro de ópera (si, ahí mismo) y de Aguirre, la cólera de dios (1973), aquella acerca del conquistador en búsqueda de El Dorado y filmada en el Perú, donde más. Siempre con Klaus Kinski como actor fetiche. De todo eso y algo más había oído hablar hasta que se dignaron a estrenar este documental, propiamente dicho (por más que las muchísimas películas que hizo antes suenen a documentales, siempre habían sido ficción).

Y uno no puede evitar estremecerse como una historia como la de Timothy Treadwell, alguien que dedica su vida (literalmente) a la conservación, defensa y admiración de los osos grizzly. Personaje único Timothy, con ese look mas de surfer que de ecologista, con esa voz tan afeminada que a veces a uno le hace creer que hay alguna compañera por ahí interactuando también con los gigantezcos animales. Un gran trabajo el de Herzog, que se centra mas en compilar y editar las horas de horas de filmación que Treadwell hizo en los veranos que pasaba acampando en la reserva natural de Katmai (Alaska). Y claro, como de un documental se trata, hay entrevistas a personajes que tienen algo que ver con la historia, amigos, socios, familia, así como de ecologistas y detractores que coinciden en decir que Treadwell cruzó el límite y obtuvo lo que de alguna forma siempre quiso.

Si hay solo alguna cosa que le puedo objetar a Herzog, es el soltar su opinión al respecto, acerca de como a el lo que le interesaba era la historia del ser humano y que para él era imposible ver lo que Treadwell veía en los osos. Opinión válida, aunque tal vez hubiese sido mas recomendable dejar a que el espectador se haga la suya. El material fílmico invaluable ya estaba ahí. Por eso también solo suena ridículo que ahora estén queriendo hacer una película con Leonardo Di Caprio haciendo de Treadwell. Como diría Álvaro, el colocho del principio: "Ojalá que se lo coma el oso de a de veras!"

Grizzly Man Trailer


Y a la tercera fue la vencida (parte III)

PRIMAVERA SOUND 2006. Fórum / BCN junio 2006

Sábado 3 de junio

Macheteado a más no poder y con menos ganas que los días anteriores, enrumbé nuevamente al Fórum. Es que según mi programación, hasta después de la 9 no había nada que realmente me interesase ver. Y mis sospechas se hicieron realidad conforme fue pasando el tiempo en el recinto y me ví deambulando de concierto en concierto. Un pedazo de Jaume Sisa (pal que le guste la canción popular catalana), otro de Vashti Bunyan (esta bien para arrullar niños). Alguna gracia tuvo LD & the New Criticism, con un amplio líder desenfadadamente gay y muchos aires musicales a Magnetic Fields. Los veía (o mas bien oía) mientras esperaba mi turno para el masaje gratuito que ofrecían en una carpa de por ahí. Luego del mismo me dirigí a ver a Akron/Family, con un directo un tanto caótico, pero con algunos momentos inspirados. Luego por mera curiosidad me fui al Auditori, que acogería a Steve Albini y su afamada banda Shellac. Ni bien empieza, el susodicho se saltó las reglas e invitó a todo el público a que se paren cerca al escenario. Aguanté un rato el ruido pensando “que genios estos organizadores, al no poner a esta banda en escenario abierto”. Consideré la señal para zafar cuando un tipo se me puso a fumar al lado (¿No se suponía que era el único sitio libre de humos?). Otra vez hasta el Danzka a alcanzar solo el final de The Deadly Snakes. Agotado por el ir y venir no se me ocurrió mejor idea que tumbarme al pasto y esperar a que venga Deerhoof y que de una vez mejore la cosa.




Espera larga, donde quedaban aún por ahí algunos grupos rezagados de gente. Cuando en eso veo aparecer a escasos 10 metros, cual común transeunte, a un gordito con cara conocida. Tardé unos minutos en reconocer que tal personaje no era otro que James McNew, bajista y voz ocasional de Yo La Tengo. Como ocurrió con otro miembro de este blog y James Murphy, no se me ocurrió que hacer en tal momento, en el que, además, ni me acordaba el nombre del susodicho (a ver... Ira, Georgia... y este compadre como era?). Así que perdí la oportunidad de robarle un autógrafo. O, mejor aún, la enmarcable foto. Aunque, claro, mucho menos me acordaba que lo que colgaba de mi hombro era una cámara (prestada). Pasada la página, al poco rato arrancó el concierto de los liderados por Satomi Matzusaki, ponja tan mínima como su voz de niñita que puede irritar a mas de uno, ataviada de un bajo mas grande que ella y secundada magníficamente por un guitarrista que se soltó algún chamullo en español rescatable y un baterista con solo bombo, tarola y platillo (para qué mas?). El personal recibió muy agradecido (entre los que se encontraban fans comprometidos y los que preferían esquivar a Lou Reed, que tampoco es que hayan sido muchos) los temas tocados con esa dedicación. Concierto corto y rotundo. Una buena sorpresa.




Me quedó luego hacer nuevamente tiempo y ver la parte final del afamado Lou, sentado bastante lejos y un tanto aburrido (perdonen los fans). Después vinieron los Surfin’Bichos, mientras me aventaba el falafel que me ayudaría a sobrellevar la noche. No sé de donde salen con “legendaria banda indie” (bueno, también que aquí tildan de indie a cualquier mamarracho). Una pena que Joaquín Pascual y sus Mercromina se hayan disuelto para esto. También es cierto que el sonido no ayudó en nada y que las desafinadas fueron muchas. En ese marco los Violent Femmes (ya mayorcitos, como es de entenderse) fueron acogidos con muchas ganas. He de decir que en mis époKas (de cuando llevaba los pelos parados, para quien no lo tiene claro) nunca les di mucha bola. Blister in the sun, Kiss off y poco más. Pero este concierto estuvo de lo mas entretenido, donde se tocaron (por lo que me soplaron) casi todo su primer (y dicen que el mejor) álbum, y además le metieron algo de bluegrass.



Ya entrada la noche y con visibles signos de fatiga me moví para ver a Stereolab y a Letitia Sadier tocando el trombón. Así es, yo tampoco me la imaginaba en esas. Muy tonero concierto, en donde tocaron lo mejorcito de su último disco (a saber: Eye of the volcano, Interlock, Vodiak, Excursions into oh, a-oh) algo del gran "Margerine Eclipse" y para cerrar de la mejor forma Cybele’s Reverie. La gente se quedó con ganas de más, pero la organización no permitió que Letitia y cía. hicieran el bis correspondiente. Una pena. Turno de Mogwai. Casi concordaría con Eduardo al respecto: “Esta bien para oírlos en tu casa... pero en concierto...” Los escoceses aparecieron a lo grande con el “himno” de la Champions de fondo (de que se la creen, se la creen). La cosa estuvo bien, no me malentiendan. Mucho énfasis en sus 2 últimos álbumes (Los bastante buenos "Happy songs for Happy People" y "Mr. Beast") y en la tan mentada bulla sonora. Pero no pude evitar la indiferencia. Eso, sumado a que me propuse evadir el tumulto a la salida (sobre todo por los buses lanzadera, que les llaman), me hizo abandonar el Fórum 2 o 3 canciones antes de acabada la performance de Mogwai. Y claro, el domingo no se podía retozar porque tocaba irse a votar ¡Gracias Perú!





Spirit ditties of no tone - Deerhoof (Live at Northsix, Fall 2005)

Y a la tercera fue la vencida (parte II)

PRIMAVERA SOUND 2006. Fórum / BCN junio 2006


Viernes 2 de junio

Buena idea la de pedir la jornada libre en la chamba. Había que estar totalmente despejado para disfrutar mejor del día mas suculento a priori, que además arrancaba a las 16:00. Llegué con el tiempo justo para coger buen sitio en el Auditori y ver el concierto de Final Fantasy (que no tiene nada que ver con el videojuego, eh?). Dos o tres canciones oídas por ahí ya avalaban lo ofrecido por Owen Pallet, violín en mano, mezcla en lo musical y en pinta (buscando referentes) entre Patrick Wolf y Rufus Wainwright. El tipo grababa los acompañamientos cual pistas en vivo para luego dejarlas sonar mientras hacía otras notas con el violín. En algún momento apareció una ayudante a pasar transparencias (si, ¡Transparencias! Nada de multimedia o diapositivas), a manera de recrear las historias que Pallet contaba en sus canciones. Mas adelante también apareció por ahí un baterista y entre otras se tocaron la insuperable Song song song, para beneplácito de quien les habla. Muy emotivo concierto, aclamado por el mediano público en la sala (supongo que por la hora).



En el mismo escenario le tocaba ahora al folk del sueco José Gonzalez. Sin embargo, en mi primer cruce de intereses del festival, preferí optar por el emo-core de Applessed Cast, en el escenario Danzka (aquel al lado del mar), y de paso darme mi baño de solcito. La cosa no estuvo mal con esta banda de Kansas City, pero tampoco fue algo muy innovador que digamos. Venía luego el colectivo P:ano, pero en mi segundo cruce preferí volver al Auditori y ver algo de Souht San Gabriel. Con pequeño hueco entre ambos conciertos, me entretuve a medio camino con otra de estas bandas canadienses tan en boga, The Constantines, ofreciendo un directo con harto punche, sonando bastante mejor que en estudio. Hasta que cogió el micro el guitarrista y la cosa bajó de nivel. Momento más que oportuno para seguir el camino planeado. Mismo lugar en el Auditori y comienzo inmejorable del proyecto de Will Johnson, tocando (si la memoria no me falla) Charred resentment the same, Predatory king today, Affection’s the pain y The dark of garage. Lo que nos llevaba a pensar que el emotivo disco que cuenta las aventuras del gato Carlton estaría tocado al completo y por orden (al ser las canciones nombradas las 4 primeras de "The Carlton Chronicles: Not Until The Operation’s Through"). Pero no, Will Johnson y cía tenían otros planes, y a partir de ahí dieron curso a producciones anteriores, que, la verdad, me animaron menos. Por otro lado bien, porque el concierto de Yeah Yeah Yeahs estaba por empezar. Así que a chapar buen lugar para la inauguración del escenario más grande, el Rockdelux, con la explosiva banda neoyorquina.


El trío toma el escenario con Karen O haciendo estiramientos (o algo así) y cantando Fancy, una buena introducción para el subidón después con Black tongue y una Karen ya del todo desatada, gritando y comiéndose el micrófono (al mismo tiempo), con sus movidas de hombros y saltitos en círculos, botando chorros ocasionales de cerveza por la boca. Siguió un repertorio que incluyó casi por completo el último álbum, "Show Your Bones", con puntos altos como la casi disco Honeybear y otros no tan afortunados como Phenomena. Para ese entonces ya se me habían instalado al lado un grupo de atorrantes que no pararon de comentar-criticar e incluso inventarle coros a las canciones que iban cayendo, distrayendo mi atención más de una vez. Aunque hay que decir que con Phenomena la chuntaron. Ya decía yo a qué me sonaba el corito ese... al Stayin’alive de los Bee Gees! Atorrantes al margen, también hubo lugar para que tocasen algunos bombazos anteriores, como Pin, Maps, Y-control, Miles away e incluso Art star (la canción por la cual conocí a a la banda), en donde tal vez se les fue un poco la mano, con guitarra rota y Karen en ataque de risa. Eso sí, el mejor cierre vino con Date with the night y el público en éxtasis.




Con la satisfacción de ese concierto aproveché para sapear la feria discográfica y empujarme un sánguche, haciendo tiempo para lo peor que ví en todo el festival. Aunque la culpa fue mía, por desinformado. Esperar que a estas alturas Killing Joke tenga algún reparo con los nostálgicos y se toquen alguno de sus clásicos, como A love like blood, Eighties o Follow the leader significaba ser demasiado ingenuo. Los tipos están ahora en la onda trash metal y de ahí ya no saldrán. De todas formas tuvieron su público, seguramente el mismo que disfrutó de Motörhead. Abandoné la asquerosidad reinante a aliviar mis oídos con Isobel Campbell. Una pena no haya sido con Mark Lanegan. Se extrañó la voz aguardientosa a lo Leonard Cohen del ex Screeming Trees, que secundase la vocesita de la ex Belle & Sebastian, tal y como deja constancia el buen álbum de ambos, "Ballad of the Broken Seas", que una empeñosa Campbell se tocó casi al completo (con cello incluido). Y definitivamente este era un concierto para disfrutar mejor en el Auditori, y no en un escenario abierto, donde el volumen poco ayudó. Fin de concierto y otra vez al escenario grande a ver a Dinosaur Jr. He de decir que conocía muy poco de los mismos. Tal vez solo la que fue su etapa más comercial. Al ser esta la formación original (Lou Barlow al bajo incluido), la legendaria banda echó mano de sus primeros álbumes, los mismo que servidor conoce poco. Igual no estuvo mal la bulla.






Me salto al concierto de The Flaming Lips, ya que lo que observé de Sleater-Kinney y The New Christs no es algo que considere reseñable. No me ubiqué muy bien (muy de costado) para ver finalmente al show colorido de la banda de Oklahoma (increíble que vengan del mismo sitio donde alguna vez viví). Como por ahí escribí antes (ver), luego de hacerme de su último disco me daba aún más ganas de ver su famoso show, que al final me dejó un tanto decepcionado. Mucha serpentina, globitos, pica-pica, extras disfrazados de alienígenas y/o papanoeles y poco de música. Wayne Coyne estaba con una voz fatal (ronca y desafinada) y se la pasaba haciendo introducciones larguísimas entre canción y canción. El repertorio tampoco me dejó satisfecho, y justo cuando la cosa parecía que agarraba vuelo (tocaban de The yeah yeah yeah song) dieron las 3. Eso significaba que la otra razón de ser de este festival, Animal Collective, saldrían en otro escenario. Así que con dolor tuve que dejar la canción a medias. Una pena enterarme después que tocaron 2 grandes como Do you realize? y She don’t use jelly. Y que, encima de todo, el concierto de los Animal tuvo 20 minutos de retraso. Felizmente lo que Panda Bear, Avey Tare y cía. ofrecieron estuvo a pedir de boca. Es cierto que algunas veces me perdía con esas fluctuaciones sonoras que parece que suelen hacer mucho durante sus conciertos, para luego empalmarlas con algunos de los temas ya conocidos. Grandes The Purple bottle , Grass, y muy en especial We tigers. Aunque debo también mencionar que extrañé algún que otro corito que se saltaron, mas aún cuando dieron el bis con la estupenda Banshee beat. Concierto generoso (hora y media) para lo que suele ocurrir en un festival. Claro que, a esa hora, ya solo me mantenía de pie por inercia, al cumplir 12 horas de conciertos casi de corrido. Hora justa para coger el primer metro, hecho un despojo, de regreso a casita (arrancan a las 5).





Yeah Yeah Yeahs - Maps (Primavera Sound 2006)

Y a la tercera fue la vencida (parte I)

PRIMAVERA SOUND 2006. Fórum / BCN junio 2006


A este punto del partido no sé si venga al caso comentar que me haya vuelto asiduo a este festival. Aunque esta sea la primera vez que la hago con todas las de la ley. Ya conté que en 2004 ví los conciertos mayores colgado de una valla. Y en la segunda oportunidad pagué un día y me colé los otros 2. Esta vez me compré el abono en diciembre, cuando no se sabía aún quien vendría. Pero ya con 2 años inmejorables, valía la pena agenciarse el ticket a tiempo y con un precio menor. Y la verdad que esta vez el cartel final no me dejó del todo satisfecho, ya que la organización decidió optar por una selección un tanto rebuscada de músicos. Lo que no significa que no haya disfrutado de varios conciertos. Ya mas repuesto de agotadores 3 días de música en directo nonstop, he aquí mi resumen.

Jueves 1 de junio


A primera vista, aparte de Yo La Tengo, este día no tenía mucho más de interés que ver. Así que era un día mas para ir a curiosear. Empecé con Southern Arts Society, con un sonido ochentoso y lo-fi que no terminó de cuajar. Seguí con The Drones y su bulla poco innovadora y al fin de cuentas convencional. Después de aguantar 3 o 4 temas cambié de rumbo hacia el mejor (creo yo) escenario del Fórum (por ubicación y por cartel), el Danzka CD-Drome, al fondo a la derecha. Alcancé a ver el final de Castanets y me quedé a esperar el inicio de los primeros pastrulos del festival. Solo había oído una canción de los neoyorquinos No Neck Blues Band y con algunos buenos comentarios leídos por ahi, la cosa se presentaba apetitosa. Aunque nunca esperé lo que ahí vi. 4 o 5 tipos tocando sus instrumentos, cada uno por su lado y sacándole el sonido que salga. Luego aparece una ponja dando gritos y quitándose los zapatos, para luego enfundarse un saxo y sacarle quejidos que ni Coltrane en sus momentos mas experimentales. De ahí, la misma sacaba de esas bolsas negras de basura, mientras las estiraba al viento y las tiraba al público, mientras al lado otro fulano se calateaba y se ponía un cofre de sombrero, también dando de alaridos. Repertorio de 3 o 4 ...¿temas? Mejor digamos “fases sonoras” que hicieron que la mayor parte del público huyese despavorida. Los que nos quedamos al menos creo que pasamos un momento divertido con aquel circo, terminado con uno de ellos (creo que el que tenía pinta de rabino) diciendo “That’s all we’ve got”.


La cosa mejoró (al menos en lo musical) cuando se presentó Why?, proyecto de un individuo llamado Yoni Wolf. Frente a teclados y solo ayudado por un percusionista y otro a cargo de efectos y demas florituras, dio un buen repertorio, con su voz marciana y fraseos hip-hoperos, pero con una base netamente pop. Al menos logró congrerar mas público que los marcianos anteriores, y preparar el campo para la hiperbanda sueca I’m from Barcelona. 28 giles vestidos de lo que sea, de los cuales un mínimo porcentaje tocaba algún instrumento, mientras el grueso se dedicaba a corear e improvisar bailes descoordinados. Momento cumbre cuando entonan el que terminase siendo el “himno” del festival, We're from Barcelona, para que el público alce las manos y coree. Y para ponerle la guinda al asunto, el líder de Why? se incorpora a los 28, ebrio o quien sabe qué, solo ataviado de calzoncillos, a unirse a la fiesta. Aparte de eso, el grueso de canciones no da para mas que pasar el rato, lindando mucho con lo que aquí llaman tontipop, llegando al colmo cuando se pusieron a versionar a Madonna. Como decía Eduardo, compañero de marras: “Son demasiado felices”.

Fin de concierto y raudo cambio de escenario para la razón de ser de este jueves, ver al fin a los tíos de Yo La Tengo en vivo. Gran recibimiento cuando Ira, John y Georgia asoman, con su acostumbrada pinta anti-banda de rock (como por ahí leí). Y de frente a tocar, diendo mano a canciones de harta bulla, que se supone caerán con el nuevo disco a salir dizque en septiembre. Curiosidad al ver a un pelado panzón de anteojos corriendo raudo a cambiarle la guitarra a Ira Kaplan luego de cada solo. Éxtasis general cuando nos sueltan Little eyes. Creo que fue ahi cuando Ira agradecía al público y en especial a Motörhead y Babyshambles por ser sus teloneros en toda su gira europea. Con cacha, claro esta. Es que no sé de donde les salió a los organizadores en programar antes a una legendaria banda metalera (mas apropiada para otro festival) y la última aberración de Pete Doherty (el ex de Kate Moss, pues). Vuelta a la música con otros 3 temas mas del album por llegar. Bueno, ya me pasó la primera vez que vi a Wilco, en el PS 04, se tocaron varias de otro disco por venir, que me dejaron un poco indiferente, al no haberlas oído antes. Aunque ya sabemos lo que A ghost is born significó al final. Un poco más de lo mismo en esta ocasión. Puestos a opinar me gustaron mucho mas las guitarras de harta bulla, que las de Ira sentado al piano. Pero luego la cosa volvió a su lugar, como para dejar a todos contentos. Stockholme Syndrome, Tom Courtenay y una alargada I heard you looking. Ira dándole a la guitarra como si estuviera remando y siempre de espaldas. A pesar de algún momento flojo, gran concierto de los de Hoboken, que (hay que decirlo) siempre deja al personal con ganas de más.



Yo La Tengo - Stockholm syndrom

Country Bride


NEKO CASE - "Fox Confessor Brings the Flood" (2006)/ Epitaph

Hasta el día en que escuché el Yankee Hotel Foxtrot, la palabra 'country', con el perdón del occiso Johnny Cash, era un dedo en la campanilla. Superados los prejuicios, la virginiana Neko Case ha sido una buena compañía en madrugadas que el sol incinera, con tanta o mas inclemencia que al espíritu oscuro que Cash solía distraer en la prosa de compañeros de celda como Trent Reznor o Martin Gore, calichines frente a él. Algunas guitarras le dejaron sus aventuras del otro lado de la frontera con The New Pornographers, otras tantas se embriagan en whiskey de Tennessee mientras su voz hace reverberar un atrio de soledad. Las calles te quedan grandes, las compañias te resultan incómodas; mientras tanto, un trémolo de guitarra trae de nuevo a Badalamanti en Twin Peaks. Puedes intentar la salida del bar; tal vez, pequeño gorrión, tu tampoco oirás advertencia alguna.

Neko Case - Maybe Sparrow (Video)

Neko Case - Hold On, Hold On en The Tonight Show



Las facetas de la crueldad

HARD CANDY / Dir. David Slade (EEUU 2005)


El año pasado decidí darme una vuelta por el Festival de Cine (Fantástico) de Sitges. A pesar de que ya llevaba más de un año afincado en la Ciudad Condal, nunca se me había ocurrido hacerlo, debido, creo yo, a una vaga noción de las distancias en Catalunya. Hasta que un día un compañero uruguayo del trabajo que dejé y del cual prefiero no acordarme (del trabajo, no de Armando) me preguntó si con mi afición cinemera no había ido nunca a Sitges, ciudad-balneario al suroeste de Barcelona, plagada de turistas en temporada veraniega. Así que me puse a indagar en los estrenos, películas en competición, retrospectivas, entre otros. Recordaba que el año anterior (2004) la ya comentada en este blog "Old Boy" (ver) se llevó el King Kong de oro (o como se llame), gracias a un jurado presidido por Tarantino. Finalmente ubiqué "The wayward cloud" (aquí bautizada "El sabor de la sandía"), última obra de Tsai Ming Liang, autor de un par de joyas extrañas de toques surrealistas como son "The hole" y "What time is it there?". Así que programé la travesía, comprando tiquets de tren de ida y vuelta, calculando que alcanzaríamos de sobra el último de tren de regreso. Con lo que no contaba es que una vez allá descubriríamos que la proyección de la película tendría una hora de retraso, lo que derivó en la pérdida del último de tren, así como de los boletos de vuelta, forzándonos a tomar un bus atestado de gente y llegar a casa cerca de las 3 AM (un miércoles laborable). La pela en sí no estuvo mal, en la misma linea bizarra de las otras dos (compartiendo personajes y formatos) pero tal vez ya muy pasada de vueltas, para gusto de servidor.

¿Y a que viene toda esta historia? Que la película ganadora de esa edición fue la que titula estas líneas. Tal como ocurrió con la película coreana ganadora de 2004, el estreno comercial de Hard Candy, ópera prima de un (si, otro más) director de spots publicitarios y videoclips, se hizo esperar bastante. Un compañero venezolano del trabajo en el que estoy ahora la vio antes que yo, sin saber nada de la trama, cosa que le llevó a que la disfrute mejor. Y como yo me había leído casi todos los comentarios escritos al respecto, perdí algo del llamado factor sorpresa. En donde si no creo que haya nada malo sería en comentar que trata de un hombre "maduro" (o mas bien cercano a la edad de quien escribe) que chatea con una adolescente y que luego de un tiempo ambos deciden conocerse en persona. Lo demás es lo que no se cuenta. Escasa pero acertada banda sonora (impagable el "Elephant woman" de Blonde Redhead). Indiferente no creo que deje a nadie. Qué le vamos a hacer. Con 2 aciertos en 2 años consecutivos, casi podría decir que encontré al sustituto del Encuentro Latinoamericano de Cine de Lima (guardando distancias), al cual fui asiduo desde el primer año. Eso si, esta vez solo compraré boletos de ida.

http://hardcandymovie.com/

Lo que pasa con la madurez

CHRISTINA ROSENVINGE - "Continental 62" (2006)/Soster


Aguanta ¿Acaso esta no es la misma de Los Subterráneos? En efecto. Debo reconocer que en su momento me llegó a gustar bastante esa banda que causó furor en Lima hace más de una década, e incluso los (la) fui a ver en concierto (no me acuerdo en qué universidad en Lima). Pero no hurguemos tanto. Que la niña ya creció y ahora anda en otro rollo. O al menos eso parece. Sucede que hace ya unos 6 años que vivía en NY y que durante esa productiva estancia ha sacado 3 discos. No puedo hablar de Foreign Land (2001), ni de Frozen Pool (2002), que aún no los oigo, pero si del album que da origen a este artículo.

Como ya me ha ocurrido con otros discos, bastó con un tema para quedar enganchado. En este caso, "White hole". Que al oírlo por la radio me costaba relacionar a la Christina de "Mil pedazos" con el tiki tiki tiki y los quejidos del coro de la canción en cuestión. Claro, luego te dicen que Lee Ranaldo (Sonic Youth), además de amistad cercana, tuvo algo que ver en la producción, y ahí sí que las piezas encajan. El resto del disco (con altos y bajos) fluctúa entre ecos jazzeros, folkies y por ahí hasta le mete un boleracho ("¿Quién me querrá?") y su valsesito más ("Tok, tok"). "A liar to love" suena a Stereolab acústico, con la-la-lás incluidos (¿No decía yo que están por todos lados?) y "Teclas negras" a la Julieta Venegas de sus inicios (mejor la primera que la segunda). Casi me animaría a decir que le salen mejor las interpretadas en inglés, cosa rara para músico español.

El caso está en que, con dos críos a cuestas (si la contraportada no miente), pareciera que la maternidad le ha caído bien a la Rosenvinge, a diferencia de colegas suyas como Tori Amos (¿Se puede volverse tan fresa?) o Andrea Etcheverry, que ahora saca canciones de cuna.

http://www.christinarosenvinge.com/

Guerras Urbanas


DANIEL ALARCON - "Guerra En La Penumbra" (2005)/ Harper Collins
Ficción. Fricción. Flujo. Fuguet: "La gran nueva voz latinoamericana escribe en inglés". El escritor peruano me fue referido por una americana, despues de captar su atención en aquella selección de cuentos del New Yorker, The Best American Non-Required Reading. Doctores peruanos crian hijo en Birmingham, Alabama. El hijo regresa a vivir un año a San Juan de Lurigancho. Estimado Daniel: Pensé en agradecerte en esta crítica por hacerme recordar tantas cosas de mi país, por haberlo entendido con tanta lucidez. Payasos que pasean su miseria disfrazada en el transporte público, las risas, la pena, los terroristas, los rebeldes y la inocencia que se vuelve crimen, los que nos vamos a otros países, lo que nos pesa irnos, lo que nos alivia alejarnos, los que vivimos bajo una familia fracturada, Lima, New York, Arequipa y Lima otra vez, ciudad de payasos. Pero sobretodo, Daniel, porque pensé que entender al Perú es complejo y doloroso en simultáneo, razón por la cual preferimos mirar a otro lado, sin caer en cuenta que estos procesos caóticos urbanos son universales y que el movimiento de culturas desvela las realidades que no queremos ver, como te fue revelado en el sur americano, deleitado con Borges, Vargas Llosa, Ciro Alegría. El mundo cambia, las culturas se mezclan, se repelen, colapsan y aún seguimos siendo humanos, solo que tu país, tus dramas, miserias y alegrías parecieran hacerse mas grandes, o el mundo mas chico.
Web Aquí

Hippiefobia

REMAKE / Roger Gual - España, Argentina (2006)

Roger Gual tuvo mucha acogida con la que fuera su ópera prima (codirigida con Julio Wallovits), la ingeniosa "Smoking room" (2001), en donde una supuesta transnacional gringa "impone" a sus empleados no fumar en sus instalaciones sin ventanas (esto antes de la ley antitabaco, se entiende), ante lo cual algunos deciden pedir el susodicho cuarto para poder satisfacer sus nececidades-adicciones. Esto es un poco la excusa en una película -me atrevería a llamar- "experimental" donde la fuerza radica en los diálogos entre los controvertidos personajes.

En medio de tanto aplauso, y tomándose su tiempo, Gual se enfrenta a la temible carga de la segunda película. Esta vez la cosa se vuelve casi autobiográfica. Un grupo de amigos cincuentones ex-hippies se reunen un fin de semana en la casa de campo (masía le dicen aquí) donde alguna vez vivieron en comunidad y donde aún reside uno de ellos, el único que conserva las costumbres de aquel tiempo: aislado de la "civilización", consumiendo lo que el mismo cultiva, y, claro, mas solo que una uva. Ahí se van a supuestamente pasarlo bien, recordando los buenos tiempos, junto a sus treintañeros (ojo a los nombres: Víctor, Ernesto y el entrañable Fidel) y un tanto (o bastante) jodidos hijos.

Primera parte inmejorable. Los diálogos siguen siendo el fuerte. No en vano dice el director que empieza sus proyectos cinematográficos escribiendo los diálogos, sin que siquiera haya pensado en los personajes. Como empezar la casa por el tejado, dice. Y hay que decir que si encima nos pone a "Terrible angels" de las Cocorosie en la intro de la pela, ya nos tiene ganados. Sin embargo, una vez que ya conocemos a los personajes (en su mayoría muy bien caracterizados, hay que decirlo) y sus primeras confrontaciones, tal vez luego dejan poco margen para lo que viene después. Los hijos acusando a sus padres por sus propias frustraciones, echándole también la culpa a ese estilo de vida en el que tuvieron que crecer. Y luego una resolución un tanto forzada, con irrupción gratuita de un par de niños... ¿Es que a estas alturas del partido los directores no se dan cuenta que poner niños no es tan simple? Lo de siempre, recitando sus líneas como si estuviesen en una obra teatral del colegio. Además de querer poner el parche a la herida: Los niños de hoy están igual o mas jodidos que los niños de aquella generación. No era necesario. Tal vez esperaba algo mejor luego de "Smoking room" y esto nuble mi imparcialidad, pero tampoco me terminé de tragar al supuesto personaje principal (si es que hay uno), Víctor, un engendro inaguantable que se las pasa fantaseando con hacer películas imposibles ¿Alter ego?



http://www.remakeonline.com/

Deconstruyendo el sonido

Jackson and His Computer Band
“Smash” (Warp – 2005)


Luego de escuchar este álbum tengo muy claro el concepto que el productor francés de 26 años Jackson Fourgeaud quiso dar a su primer álbum (además de ser el salto a un sello de importancia como Warp); pues el titulo “Smash” refleja de forma perfecta como convierte esos casi 67 minutos en un constante enfrentamiento cuerpo a cuerpo donde los sonidos luchan entre si para mostrar quien tiene la hegemonía.

Mientras que la música electrónica (y especialmente la de baile) incluye diferentes ritmos e influencias amalgamándolas en un mantra sonoro continuo donde el beat principal marca la pauta, la propuesta de Jackson va en sentido contrario, ya que la deconstrucción sonora es la única vía posible para unir ese collage de influencias musicales que ha ido absorbiendo el músico francés a través del tiempo: su madre (Paula Moore) fue cantante de folk y blues, Hendrix y Pink Floyd era lo que sonaba en el tornamesa de la casa durante su infancia; además de la música americana que conoció durante su estadía en “summer camps” en los Estados Unidos.

En este trabajo, este francés ha podido construir ese variopinto mural donde incluye pinceladas de glam, disco, metal, electrónica contemporánea, hasta la cultura del videojuego; siendo el cut and paste, el sampleo y el editing las técnicas que convierten cada beat y shock electrónico en un sistema caótico con un acabado final inesperado, como una obra realizada con el desparpajo de un gran artista plástico; no en vano el mismo Jackson ha catalogado su música como “antique futurist”. De esta manera la lograda “Rock On” suelta trallazos rockeros, mientras que la voz sampleada se sumerge en un profundo estribillo de dub digital; “Arpeggio” nos muestra la cara mas orgánica del microhouse; “Oh Boy” nos convierte en personajes de esa medieval narración ambientada con lo que podría considerarse la verdadera evolución de gótico; mientras que “Teen Beat Ocean” no es mas que glam puro.

Adicionalmente, Monseiur Fourgeaud incluyó en este largo aquellos dos extraordinarios singles que años antes le dieron la reputación de producer y mezclador de nivel mundial: la claustrofóbica “Utopia” y la definitivamente dance “Radio Caca”, solo para dejar en claro que por algo era material obligatorio de Villalobos, Hawtin y demás deidades electrónicas cada noche. Es “Smash” la única esperanza del dance europeo? No creo, pero si estoy seguro que es uno de los álbumes que pasaron injustamente desapercibidos el año pasado.
Warp Records website: http://www.warprecords.com/
Jackson and his computer band official website: http://www.jacksonandhiscomputerband.com/

Por la ventana del tren

VIAJES DE PERRO / Rafo León. Ed. Aguilar. Perú (2005)


Al ver este libro por primera vez uno se puede llevar ideas equivocadas. Lo primero sería pensar que es un compendio de los viajes que el autor nos ha ido relatando a lo largo de su programa televisivo. Y que a lo mejor por ahí hasta se enumeraban consejos y demás aditamentos, a lo Lonely Planet. También es cierto que con esa edición poco acertada, en material, colores y ese perro peruano brilloso de la carátula, esta primera idea se pueda reforzar. Pero nada mas lejano. Aunque relatos de viajes hay, pero hechos desde un punto de vista mas personal, y casi como excusa para que Rafo León vaya desdoblando su propia y peculiar personalidad, en la que la faceta "conductor de programa" es solo una de las tantas a las que a dedicado parte de su vida, que pareciera, a su vez, siempre haber estado ligada a la idea del viaje, del constante movimiento.

Tomando como punto de partida uno de sus destinos mas frecuentes, la Ciudad Imperial (Cuzco, no?), y casi a manera de repaso de sus memorias, el autodenominado literato tardío nos va narrando una a una un sinnúmero de experiencias y sus correspondientes anéctodas, que, claro, principalmente se desenvuelven "a lo largo y ancho del territorio nacional". Aunque dos de las mas memorables sean las vividas en sendos viajes a Cuba a inicios de los 80 y a China, mas recientemente. Acerca de esta última tengo que reconocer que desde "La vida exagerada de Martín Romaña" (Alfredo Bryce) no me reía tanto.

El creador de la China Tudela no duda tampoco en dejar sus flaquezas en el papel, empezando con sus problemas con el alcohol. Lástima, eso sí, que en algún punto del libro se ponga a reivindicar sus derechos de fumador-contaminador, culpando a los fumadores pasivos (concientes de ello) de imponer "reglas de juego que pintan claramente un sistema reaccionario de discriminación". Uy, que bien recibida sería esa frase por estos lares. Bueno, si Bryce y Vargas Llosa son adeptos a las corridas de toros, esto no sería mas que un punto en contra de quien justifica su afición (la de los viajes) de esta forma: "Yo viajo, no documento ni investigo, no soy especialista en nada y suelo ser un pésimo orientador para los viajes de otros porque me resulta muy difícil retener nombres... Para mi, viajar debe ser lo mismo que para el perro de la familia cuando lo sacan en auto: la oportunidad de asomar la cabeza al viento y dejar lagrimear los ojos ante el espectáculo de un mundo que por fin toma impulso, para irse."

Yoshimi se pule

THE FLAMING LIPS - "At war with the mystics" (2006)/Warner Bros.


Me sacaba los audífonos al mismo tiempo que confirmaba mis sospechas. Mozzer había sacado su disco mas pomposo y autoindulgente a la fecha ("Ringleader of the tormentors"). Una pena luego de lo logrado con el "You are the quarry". Así que con la misma poca expectativa me dirigí a oír lo último de The Flaming Lips. Aún recuerdo cuando sonaba She don't use jelly en Doble 9, allá a inicios de los 90 y con el apogeo del grunge. Y luego el video que pusieron en MTV, cuando esta cadena aún tenía algo de rescatable. De eso ya pasó mucha agua bajo el puente y nada menos que 11 álbumes. Yo que contaba menos, al haber escuchado solo el primerizo "Transmissions from the satellite heart" (1993), extractos del "Clouds taste metallic" (1995), el alabado (aunque yo no le vea mucha gracia) "The Soft Bulletin" (1999) y, claro, "Yoshimi battles the pink robots" (2002). No hay duda que, junto con la llegada de David Friedman (para bien o para mal), el sonido de los Lips mutó hacia algo mas apacible y melódico (¿maduro dicen?), aunque también mas épico y orquestado, que se puede ver en los 2 últimos albumes que menciono. Con "At war with the mystics" se sigue la linea, no hay duda.

Ya había oído The Yeah yeah yeah song, canción pegajosa y un tanto infantil. Free radicals casi hace que tire los audífonos al suelo (remedo del peor Prince). Pero luego, con "The sound of failure" y "My cosmic autumn rebellion" las cosas felizmente vuelven a su sitio. Es con estas canciones, creo yo, que se marca el derrotero del resto del disco: la psicodelia siempre presente (basta escuchar el instrumental The wizard turns on), con sus guiños soulescos (y eso que yo el soul no lo trago), vistos en el mejor y mas emotivo corte Mr. ambulance driver (con sus sirenas mas), y algún retorno a sus inicios (Haven't got a clue ...aunque... ¿no suena el inicio a la versión que hizo Café Tacuba de No controles?). Un tanto mas orgánicos que lo hecho contra los robots rosados, tampoco es que con esta guerra mística se acerquen a Black Sabbath (¿por donde????), como alguna vez la banda afirmó por ahí. Como dije, hay sus excesos (coros-gritos innecesarios, o saturación sonora, el sello Friedman, etc) y un par de temas-furúnculos que no logran malograr una mas que correcta producción, que habrá que ver como funciona en directo.
http://www.flaminglips.com/main.php

Oscilaciones Sonoras a 38°00’ Latitud Sur (Parte 1)

Festival SónarSound Buenos Aires (Marzo 2006)

Lo que hace interesante la rutina diaria es mantener constantes obsesiones, que por minúsculas que sean, siempre andan rondando, desarmando el orden habitual. Una de esos temas que repetidamente activaba aquella sensación de ansiedad cada inicio de verano europeo era el festival Sónar que se realiza en Barcelona, donde los mejores creadores (y mezcladores) de música electrónica se juntan en 3 días con alternativas desde el más clubber al más vanguardista. Con la propuesta mas importante de la escena electrónica en el mundo, los críticos y organizadores del evento (Advanced Music) lo denominan "el" Festival de Musica Avanzada y Arte Multimedia - y probablemente tengan razón-. Definitivamente la calidad de las propuestas y estilos (han pasado desde el terror neuronal de Coil hasta el glamour party de Miss Kitten – que le ha acarreado las fuertes críticas por el tono de arty party del festival en los últimos años -) que durante 36 horas transforma a los asistentes en una comunidad electrónica, donde comunes se entrelazan con artistas, productores, DJ’s y empresas en un escenario abierto a la interacción.

Luego de algunos años al otro lado del Atlántico, un aura de decepción me rondaba, pues nunca llegue a estar en ese festival por distintas razones; pero con el antecedente de los Sonar Events alrededor del mundo, la esperanza de un newsletter sobre algún evento en Sudamérica era permanente. Es así que me entero de que una versión 2006 del Sonar Event se realizara en Buenos Aires, casi dos años después que un cartel absolutamente impensado para Latinoamérica (LCD Soundsystem, Akufen o Four Tet por ejemplo) se presentara en Sao Paulo. La decisión de pedir vacaciones, y dejar Lima por un fin de semana, estaba tomada.

Ya habían pasado tres días bastante agitados en la ciudad porteña, cuando nos toco trasladarnos el sábado en la noche a Costa Salguero para asistir a este festival que no solo nos proponía una velada de buena música avanzada – que tal cliché -, sino también de expresión de arte multimedia, el cual tiene un papel preponderante no solo como complemento de las propuestas sonoras, sino donde las imágenes funcionaban como piezas con vida y concepto propio.

Con el fin de hacer tangibles las diferentes propuestas del festival, la organización no tuvo mejor idea que dividir (como es usual también en Barcelona) en tres espacios bastante individuales, bajos los conceptos de Sonar Club, Sonar Park y Sonar Cinema.

El primero con un cartel bastante orientado a propuestas mas de cara a la pista de baile y a pureza alectronica: el techno house de Laurent Garnier como plato de fondo, con la previa del techno plastico de Isolée y el dub tecnológico de los ingleses Plaid , además de los beats del local Carlos Alfonsin. Sonar Park nos ofrecia propuestas electrónicas menos ortodoxas, como su propio nombre nos aconseja, busca la congruencia de estilos, como en un parque con una diversidad amplia, buscando opciones sonoras (y además visuales) que tomen influencia del hip hop y cultura de la calle (DJ Yoda), eclecticismo sonoro (Darshan Jesrani), post punk (Colder) y repeticiones tropicales (Diplo). Finalmente Sonar Cinema, nos dio la oportunidad de tener en Latinoamérica, diferentes trabajos de donde el sonido era la temática general, sin importar si provenía de instrumentos (Cinema Concrete), como respuesta de la calle (Blue potencial / Jeff Mills) o de la agitación regular de esta vorágine llamada sociedad (Tokio Noise).

La noche comenzaba con sus diferentes propuestas, las cuales teníamos que empezar a degustar. Primer destino la mitad de Metro Area y su sorprendente gusto musical
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Pagina Web del evento:
Pagina de Sonar:

Dos de tres

MANDERLAY / Dir. Lars Von Trier - Dinamarca, Suecia, Reino Unido, Francia, Holanda (2006)

Siempre tengo mis reparos frente a las segundas partes. Y si además estas forman parte de una trilogía o similar, pues mas aún. Se me viene a la mente aquella de Kieslowsi (Azul, Blanco, Rojo), para la cual me demoré una eternidad en completar (por mas que siempre las estuve buscando y rebuscando) y que, al final, me dejó un gusto un tanto insípido.

Por otro lado, Dogville (2003) fue una película que, como a muchos, me descuadró. Desde el formato teatral, pasando por lo crudo de la historia y rematando con el tremendo desenlace. Luego supe que aquello era solo el comienzo y que a Grace (Nicole Kidman en ese entonces) le esperaban nuevas aventuras.

Y es en Manderlay (2006) en donde Von Trier se reafirma. Luego de lo pasado en Dogville, Grace, su padre y cía. dan por casualidad con este poblado perdido en alguna parte del sur de Estados Unidos y perdido también en el tiempo, ya que parece que allí nunca llegó la noticia de la abolición de la esclavitud. Con esta fábula, el fundador del Dogma 95 arremete directamente contra la sociedad gringa. Cierto que se hace extrañar la Kidman, pero aquí Bryce Dallas Howard no se queda atrás, dandole énfasis a la ingenuidad del personaje.

Cabe recalcar que me causan mucha gracia algunos críticos del "Imperio decadente" (llamado así por un amigo compatriota que reside en DC desde hace unos años) que tildan a Von Trier de criticar "lo que no conoce". Es que parece que los únicos con autoridad de hacerlo son ellos mismos. De más esta decir que espero con muchas ansias Washington y el cierre de la trilogía.

http://www.manderlaythefilm.com/

Hedonismo Sonoro

VIVE LA FETE - "Grand Prix" (2004) / Surprise

Con la misma facilidad con la que le hubiese arranchado esa blusa, el bajo empezó marcar el ritmo de mis nervios en el carro. Esa lengua francesa (son belgas) incita un pensamiento lascivo, luego doy paso a la conversa usual: Missing Persons, Peter Schilling, el electro-pop, New Order. Para entonces, ella había encendido un cigarrillo y de pronto todo fue neón en la noche, la búsqueda del placer como fín último; me mataba su vestido negro. Adentro, ella y yo sabemos que lo de esta noche no es sino revivir tiempos que se fueron, que acaso nunca experimentamos como tales pero hoy los recordamos asi. Y no hablo solo de la música: entre dos botellas vacias, los 80's no se van cuando amanece.

Baja el video de Hot Shot aquí
y el de La Verité aquí

T For Teenager


V For Vendetta/ Dir. James McTeigue (USA, 2006)
Hay un momento en la adolescencia en que todas las cagadas que haces tienen a la inocencia por disculpa. En un mundo ideal, esta película sería perfecta para verla con tu chibolo en su décimo cumpleaños, de manera que entienda el disfraz favorito del poder absoluto: la manipulación del miedo, el horror a la inmoralidad, el control.
No tengo confianza suficiente con ningún pre-adolescente como para llevarlo al cine, sin embargo, la edad mental de mucha gente que labora conmigo cuadra perfecta. El relato de un héroe/terrorista que quiere volar el parlamento inglés, que combate contra un régimen que envenena a su gente con atentados pseudo terroristas, con epidemias incurables, que destierra a los musulmanes, los incomoda demasiado. Y eso, en esta Florida republicana, donde los seniles vienen a caer en coma y las iglesias protestantes proliferan sermoneando sobre la teta de Janet Jackson, lo he disfrutado, bastante la verdad. En las butacas frente a las mías había una familia entera (tres chibolos, el papá y la mamá) que pasaron de tener la tarde de la familia ideal a la tarde de la familia Simpson.
Ahora que si, por tu jato, zona, area o ciudad, los polos del Che Guevara de 20 cocos para arriba abundan, o la gente sigue colocando en sus ipods a Coldplay o Death Cab For Cutie en la I de... (aca va esa palabrita que me da nauseas), en fin, si vives en ese entorno, frases como "...Este país no necesita un edificio, necesita esperanza" son mas pesadas que un tacu tacu a las 12 de la noche.
Tan ingenua y atrevida, tan ilusa y simpática, insoportable e irreverente como la adolescencia misma, asi resulta la nueva entrega del team Wachowski (el director, usual asistente del dúo Matrix, pareciera haber paporreteado la lección para 20). Como dije, hay una época en que todas las cagadas que haces tienen a la inocencia por disculpa.
Trailer aquí