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Eventos – Semana #2 (Julio 2009)

Esta semana en Lima recomendamos:

Evento: Festival Útero – Máquina
Nuevamente (después de mucho tiempo) un cocktel energizado altamente explosivo va a inundar el Centro de Lima con lo mejor de la electrónica radical local. Dos de los mejores colectivos de la ciudad tomaran por asalto una clínica abandonada, para recrear sensaciones extremas con instalaciones paralelas en la búsqueda de la satisfacción tanto mental como física: La matemática de La Casa Ida y el profundo músculo sonoro del colectivo Auxiliar, las cuales serán complementadas con descarnados performances y alucinados visuals. Sonidos actuales y de avanzada que reverberan en Lima.

Dónde: Casa del Auxilio (Jr. Chota 1475 – Centro de Lima-. Referencia: Chota esquina con Paseo Colón, a dos cuadras de la Plaza Bolognesi)
Cuándo: Sábado 18 / 07
Hora: Desde las 8pm

Experiencia sonora:
Via 149 (afro beat / http://www.myspace.com/via149musik ) + Ida (IDM / http://www.myspace.com/idaproject000/ http://www.lacasaida.org/) + Ruido Pereira (glitch / http://www.colectivoauxiliar.com/) + Makumba (dubstep/drum&bass/http://www.colectivoauxiliar.com/) + Cesar H (drum&bass / http://www.myspace.com/djcesarh%20/ http://www.colectivoauxiliar.com/) + Liquidarlo celuloide (noise) + Terocal (UK /Mentha, www.Leemusic.org / IDM+industrial / www.myspace.com/terocal)

Experiencia sensorial:
Martin de Pierola (http://www.lacasaida.org/) + (Sixta (vj / http://www.colectivoauxiliar.com/) + Yerko Z (vj / http://www.colectivoauxiliar.com/) + Diana Collazos - Juan Manuel Bermúdez - Carlos del Aguila (video-performance / elgalponespacio.blogspot.com) + Elena Tejada Herrera (accion / visual /www.youtube.com/videodestamujer) y Frau Diamanda (http://www.frauweb.com/)

Ida

A falta de pan

CROSSING BORDER FESTIVAL. Koninklijke Schouwburg y otros / La Haya, noviembre 2008

Ya lo había detectado hace un año, cuando todavía era un recién llegado, pero en su momento, por más de tener una numerosa colección de bandas, el que escribe no se terminó de animar por este festival cercano. Sin embargo, esta vez la historia sería otra, ya que una de las bandas revelación de este año, no solo para mi, si no para mucha de la llamada prensa musical, se dejaba caer por ahí. Fue así que al ver a los Fleet Foxes dentro del primer grupo de bandas confirmadas me decidía a agenciarme el ticket de día sin vacilaciones. La grata sorpresa vendría más adelante, cuando los horarios se confirmaban (a escasos 4 o 5 días que el asunto empiece) y me topaba con otro de mis descubrimientos, Women, programados en partida doble a última hora, como soporte a Chad Vangaalen y luego ya en solitario, como se debe.

Para empezar, llegamos tarde. La conexión entre Amsterdam y La Haya es aún peor que la que la conecta con Zoetermeer. Así, solo pudimos ver la parte final del concierto de Shearwater, que, al menos en ese lapso, sonó bastante bien. El escaso tiempo libre antes de la presentación del ya mencionado Vangaalen lo usé para descifrar en donde estaba la sala misteriosa en la que tocaría Women y de paso averiguar la hora en que los había programado, lo cual me costó sudor y lágrimas. Entre la mala información de los organizadores, mis problemas de orientación, la lluvia, entre otros, me la pasé saltando de local en local hasta dar con el bendito "De Illusie", un localucho con un gran portón de madera a la vuelta de la manzana, sin ningún cartel o seña además de una fotocopia pegada con scotch donde salía que había que esperar hasta las 23:30 para ver a esta gente.

La sala que le tocó a Chad Vangaalen (autor además del afiche promocional) parecía un pase de prensa. Llena de sillas plegables, todas muy cerca de la pequeña tarima que hacía de escenario, más un público mediano en cantidad pero muy efusivo, ayudaron a crear un ambiente inmejorable. Aparte de lo ofrecido por Vangaalen en lo musical, con su voz temblorosa y distorsionada, armado de guitarra, armónica y ocasional banjo, haciendo que su correcto último álbum ("Soft airplane") sonara aún mejor en directo. Piel de gallina total con temas como Willow tree, Cries of the dead, Molten light o la euforia de Bare feet on griptape. Hacia el final se despediría del público de esta forma:
- So what do you wanna hear now? a soft song? or a rock song? or...
- Rock!
- OK, but the thing is I don't have any rock songs, so I will just play something that stands in between. Something that starts soft and then grows in intensity, like a pennis slowly getting harder in your mouth. OK?

Lo de Fleet Foxes después, fue harina de otro costal. Aunque antes alcancé a ver 3 temillas siquiera de Isobel Campbell + Mark Lanegan (que tampoco daba para más) en el escenario estrella del festival, la sala de teatro con 3 o 4 mezzanines. En contraste, el local que le pusieron a los de Seattle era claustrofóbico, repleto a más no poder, me tenía que empinar, torcer el cuello y cambiar de posición constantemente para alcanzar siquiera a verles los pelos (por qué serán los holandeses tan altos?). En lo musical, correctos, sin alumbrar demasiado, con pocas pausas y con mucho énfasis en las voces, que son casi toda la gracia de su propuesta de folk sureño. Empalmaron canciones como Sun giant, Drops in the river y Red squirrel/Sun rises o White winter hymnal (desafortunadamente fuera de ritmo) y una muy potente Ragged wood. Otros momentos afortunados también serían Quiet houses, He doesn't know why, Your protector y muy en especial English house, Blue ridge mountains y una enorme Mykonos cerrando la velada. No así Tiger mountain peasant song, en donde Robin Pecknold invitó a 2 advenedizas a que se suban y le hagan los coros, con resultados cuestionables.

Nos faltaba Women y un hueco de 1 hora, que usamos para deambular sin rumbo fijo entre escenarios y vías de circulación. Un pedazo de Tindersticks, otro de Tom Baxter, algo de The Moi Non Plus. Women empezaron tarde y olían a improvisación. Tampoco ayudaba mucho la sala, que ya por fuera tenía mala pinta, por dentro no era más que un local okupa con muy mal sonido. Por otro lado, si el aporte de Women a Vangaalen fue fundamental (bajo y guitarra ocasional), el aporte de éste último a los mismos fue más bien prescindible, por no decir, fastidioso. Segunda voz fuera de sitio, así como sus teclados y efectos. La versión cruda e innecesariamente sucia de Group transport hall así lo demostró. Algo mejor estuvieron Lawncare y Black Rice (la voz casi no se oía). Y para mejorarnos la expresión sonaron como debieron Sag Harbor bridge, Upstairs y una enorme Shaking hands. Inexplicable dejada de lado de Cameras soltando un tema de Devo para el bis (no me pregunten cuál) en un concierto además de imperfecto, demasiado corto. Para otra vez será.

Con cancha

Concierto de Ron Sexsmith. Paard van Troje / La Haya, noviembre 2008

Con mi suegro compartimos la afición musical. Claro que sus preferencias se centran más en su época, entiéndase, 60s y 70s. Y si de géneros se tratase, con el folk (Dylan, Drake, entre muchos otros) y el rock progresivo (Marillion, Genesis, por ahí) por delante. Gracias a el, descubrí a Nick Drake. Yo humildemente le di a conocer a Belle & Sebastian y a Wilco. Y el por su cuenta rescató a Sufjan Stevens y a The Shins. Dick, mi suegro, suele ir a tantos o a más conciertos que yo, así que cuando vi que programaban al entrañable Ron Sexsmith (otra de nuestras coincidencias musicales) en una sala en La Haya no dudé en pasarle la voz.

Público adulto-contemporáneo. Vamos, que entre tanto pelo cano yo me sentía jovencito. Madison Violet hacían de teloneras. Dúo femenino a 2 cuerdas, de propuesta folk con por ahí un tema en clave bluegrass, además, cómo no, de otro compuesto por el mismo Sexsmith. Nada mal como calentamiento.

Una leve decepción luego al ver a la razón de la noche en formato acústico. Trío, sin batería y con contrabajo. Decepción que se iría diluyendo conforme avanzaba la velada al mostrar este señor que es un campeón en el escenario, sin importar la formación que le acompañe.

- As you might know, we have a new album, don't know if any of you guys heard it
- Yeah! (oí mi voz retumbar casi en solitario entre otros afirmativos menos entusiastas)
- Really? Oh, that's nice to hear, cause we'll play most songs from it. But aswell, we'll also play some of the songs that you grew up with.

El último álbum, sin maravillar, está bastante correcto y repleto de coros femeninos, trompetas y demás accesorios que lo vuelven medio barroco por momentos. Esa noche, tocados en formato simple, los temas hasta ganaban más. Brandy Alexander, por ejemplo, los falsetes del primera guitarra cubrían sin drama los melosos coros que se oyen en el álbum. Y tal como predijo, dentro de estos, iban cayendo canciones del "Time Being" (2006), del "Retreiver" (2004), del "Other Songs" (1997) y de los demás discos que aún no controlo. Y, hacia el final, se dispuso a oir las peticiones que la gente soltaba por doquier, incluyendo a este servidor, que luego de dudar entre cuál tema del Retriever (mi favorito) solté Imaginary friends y el cachetón de cara triste la tocó ipsofacto. Creo que es la primera vez que algo así me ocurre.

Dick no fue. Y creo que hasta ahora se está arrepintiendo de no haberlo hecho.

Secret heart (es de Sexsmith, no de Feist)

A tientas

Concierto de Built To Spill. Tivoli / Utrecht, octubre 2008

No fue hasta esa noche que me di cuenta. Había estado todo el tiempo manejando con los faros en luces bajas (luces de ciudad, parking lights, eso). Me lo avisó una policía mientras estábamos dando vueltas alrededor del Tivoli buscando donde estacionar. Ya decía yo por qué no veía un carajo cuando pasaba por calles oscuras.

Esa noche pude convencer a última hora a mi mujer para que me acompañe. Ella fue con la única ilusión de oír The Weather y/o Fly around my pretty little miss. Yo ya sabía que eso no iba a suceder, porque esta gente andan de gira tocándose entero el "Perfect from now on" (1997), de sus álbuems tal vez el más complejo y para muchos el mejor (no me incluyo), trabajo en donde no están incluidas esas canciones, pero en fin, calladito me quedé. Para mi, en cambio, era una cuenta pendiente. Par de años atrás pude verlos por primera vez en un escenario, pero las circunstacias no fueron las mejores. Problemas de sonido y programación a horas muy tardías (al menos para quien ahora acostumbra a meterse en el sobre a las 10), me dejaron con algo de mal gusto y ganas de revancha.

Unos olvidables Disco Doom abrieron el camino. Llegamos hacia la última parte de su presentación, donde exageraron el ruido y la distorsión. Felizmente Built to Spill no optó por lo mismo, con un sonido magnífico, acorde con la sala. Martsch con las mismas pintas de siempre, la gran barba y la camiseta amoldándose a su generosa guata, que graciosamente calzaba a la perfección con las curvas de su guitarra. Y si a esto sumamos el estilo de tocar, de moviemientos ondulantes, ya pueden hacerse una idea. Parco como siempre, a unos italianos delante nuestro les sorprendió (¿o molestó?) que el hombre solo hablara para agradecer de vez en cuando. "Se nota que no es un gran comunicador".

Tocaron el ábum en cuestión en religioso orden, casi sin interrupción y con una banda mayor de lo habitual, incluyendo a un chelista a cuestas. Martsch impecable en la guitarra, no tanto así en la voz, ya que a partir de Out of site (el sexto tema) se le notaba el esfuerzo para llegar a los agudos. Sonaron celestiales I would hurt a fly, Stop the show y Kicked it in the sun. Hacia el final decidieron empalmar Untrustable con Goin'against your mind (del último álbum) con un resultado un tanto forzado. Fin de concierto con los bises del caso, Stab y Car (ambas del álbum debut, allá por el 94), como echando mano de sus inicios lo-fi, tal vez dando una pista de lo que vendrá en su esperado nuevo trabajo, a caer en los próximos meses. Misión cumplida.

Stop the show

Al son del acordeón

Concierto de Bowerbirds. Rotown / Rotterdam, septiembre 2008

De carambola. A pedido de un incongruente one-timer cae el disco de la banda esta, que como tanta vaina que me bajo, le doy un chance, a ver que tal y si a lo mejor tampoco esta mal y no se pierde nada escuchando y cosas por el estilo. Y, oh sorpresa, gustan a primeras. Pop-folk sureño de los buenos. Como si Andrew Bird hubiese vuelto a sus raíces. O como unos Bon Iver menos tristes. Y, para terminar la faena, descubrimiento de banda y punto extra al verlos programados en la Rotown.

Intento fallido de animar el personal de mi ocasional trabajo de que me hagan la taba. Creo estar condenado a ir a todo concierto so-lonely. Una lasagna vegetariana en el mismo sitio (que también es restaurant, que no esta mal, además de ser económicamente razonable, de acuerdo a estándares holandeses, se entiende) como preámbulo y un entretenido por momentos Tom Brosseau, que al mismo tiempo me trajo a memoria que alguna vez me bajé algún disco de él, el mismo que seguramente recaló en algún rincón del disco duro externo. Musicalmente un tanto monótono, aunque animara al personal con interacciones tales como improvisar un blues con un perro imaginario. Yo mientras andaba con un ojo en el escenario y otro en mi bici plegable que me obligaron a dejar al lado de la puerta de acceso.

Y de allí, los Bowerbirds. Formato trío, guitarra, violín, bombo rotativo y acordeón. Y qué acordeón! (Ejem, recobremos la compostura). Es que además la niña aquella, aparte de ser muy ducha con el instrumento de marras, le hacía una gran segunda a quien sin duda es el puntal, Mr. Phil Moore, con una voz que más de un cantautor debería envidiar. Y el del violín, pues, en lo suyo. Bur oak, Hooves, In our talons, Human hands, My oldest memory, Slow down, Olive hearts fueron cayendo y confirmando que al álbum en cuestión no le sobra tema alguno. La velada además nos serviría para constatar que tal producción no pertenece al año en curso si no al anterior, que, como suele pasar, se distribuye en las Europas tardíamente. Porque además se tocaron unas cuentas más del nuevo disco, a caer entes que este 2008 se acabe del todo. O al menos eso dicen. Canciones nuevas que tal vez no sean tan buenas como el debut. Y en donde Beth Tacular, la niña en cuestión, toma la primera voz por momentos, con resultados tal vez menos convincentes. Se lo perdonamos, de todas formas.

Hey man, slow down...

Concierto de Radiohead. Cruzan Amphiteatre/ West Palm Beach, mayo 2008


Te levantas. Sacudes el sueño con algo de agua fría, te peinas. Las canas, pocas aún, adelantadas quiero creer, esclarecen la certeza que se te acaba el tiempo. Un viaje pesado a West Palm Beach en plena tarde de lunes, dos horas de ida y dos de vuelta. Memento mori: A algunos nos sucede así. Un poco de dinero, un poco de comer, algo para oir y fumar: hit the road; no había indicio alguno del fracaso de la empresa.

Un lunes nunca es un buen día, Radiohead no lo hace diferente: mucha niña mona, ninguna sola tal cual la canción. Canta, Yorke: I'm in the middle of your picture... Literal, una de cada tres personas captura la instantánea digital. Todos blogueamos, todos tenemos myspace. Entonces, en una suerte de condicionamiento pavloviano, a cada momento anecdótico le sucedía el bombardeo flashes. It should be raining, this is the gloaming. Nude/ How to disappear completely; Idioteque-Bullet Proof-Where I End- Airbag; tremenda versión la de Faust Arp... El concierto estaba pagado; había sin embargo, la sospecha inquietante de algo extraño en el cuadro.

Tiempo y espacio: A Pink Floyd le tomó siete álbums para llegar al Dark Side Of The Moon. A mi me tomaron meses el tener en mis manos el OK Computer desde su lanzamiento, y hoy una banda no tiene sino que lanzar un single para ser plaga en la blogosfera. Todo ocurre aquí y ahora, y no hay distancia para evaluar, no hay espacio para reflexionar. En vez de la euforia que experimenté con Radiohead en el 2003, en este mismo escenario, hemos escogido en consenso el registro del momento, la captura de la imagen, la cultura del souvenir... Hoy todo se puede vender en ebay, todo puede ostentarse en cualquier forma de social networking. Por otro lado, hay algo que no se puede hacer: estar en dos sitios al mismo tiempo. En apreciar la performance del artista está la gracia del asunto, y hoy por hoy, con esa mentalidad de turista de agencia, la gente estorba. Por eso, ahora que reaparezco despues de meses, es que este post destila vinagre por todos lados.

Sharing is sharing: Aca hay grabaciones y videos del concierto.


Radiohead - Faust Arp

Gente zombie

Concierto de Parts & Labor. Ekko / Utrecht, junio 2008

Para entendernos y siguiendo con lo que dejé dicho en mi post anterior, el regreso a los Países Bajos, luego de la estancia en Barcelona lo programé casi frenético, en cuanto a lo que conciertos corresponde. Llegaba a Schiphol (Amsterdam) el jueves y ese mismo día tocaban los Tapes n' Tapes en Rotterdam, una banda que tenía muchas ganas de ver en directo, desde su gran álbum debut hace un par de años (el último y más reciente ya no lo es tanto). Al viernes siguiente iría a Utrecht a ver a Beach House (creadores de uno de los discos con más sentimiento de lo que va del año) y el sábado tocaba la sala Paradiso (Amsterdam), para ver a una banda revelación: The Dodos.

Y como, ya me suele pasar, solo cumplí con uno de los 3. A los primeros no los ví porque el concierto arrancaba una hora luego que yo aterrizaba. Pensé que si salía rápido del terminal y cogía el primer tren, con la maleta a cuestas, podría llegar justo. Pero más pudo mi cansancio y las ganas de estar de vuelta a casita y me tiré para atrás. A los últimos no fui por simple dejadez (y por el viaje que siempre me supone irme a la capital). Me quedó Beach House, que hicieron una muy corta presentación (sin bis) ante un escaso y bastante indiferente público, gente que seguramente asistió más bien a ver a los teloneros (una banda local sin mucha gracia). Esto al parecer afectó los ánimos de una medio borracha y ronca Victoria Legend, que en algún momento tildó al público de zombie.

No sería así con Parts & Labor, en el mismo local, un par de semanas después. Bueno, es obvio que la propuesta musical va por otros rumbos, así que tal vez las comparaciones no vengan al caso. Aquí también nos tocó sufrir a unos inocuos teloneros, We Love People in Bearsuits. Especie de mezcla entre The Faint (siendo benévolos) y Rammstein (no siéndolo). Esta vez, la gente, que nuevamente estaban ahí para ver a la banda local conectaría mejor con la propuesta de los neoyorquinos, que trajeron un par de nuevas caras a cuestas. Sarah Lipstate, una agraciada guitarrista que no fue sino hacia el final que cobraría algo de protagonismo, en que cogió un efecto como uña y empezó a darle a la guitarra mientras se agitaba meneando la melena. Durante el resto del concierto la susodicha estuvo más bien hacia un lado poco iluminado del escenario, con un claro perfil bajo.

La otra nueva incorporación era el baterista, Joe Wong. A primera impresión , ver a un tipo con pinta de profesor de física y atuendo un tanto formal, colocarse al mando de las baquetas nos dejaba dudas. Las cuales quedaron borraras de pleno con solo arrancar la fiesta con Fractured skies. Aunque también era obvio que una propuesta como la de esta gente, que se centra tanto en los platillos y tambores, no la podían dejar en manos de un "newbie". El hombre no bajaría el ritmo en todo el concierto, derrochando maestría. Y, por supuesto, los que son el alma del grupo, los frontmen, Dan Freil (que camufla su poca agraciada voz con los efectos) y el bajista y otra voz, B.J. Warshaw, estuvieron también muy arriba. Lo único malo tal vez haya sido que el apabullante ruido a veces se comiese lo ofrecido por las voces, que pocas veces llegaron al mismo nivel. Se dejaron oír New crimes, The gold we're digging, Brighter days, Vision of repair, entre sus mejores hits, junto a material de un prometedor nuevo disco que amenaza caer antes de fin de año, dentro del derroche de energía y sudor que la banda ofreció y que la gente zombie correspondió.

Fractured skies @ Dange Danger (Philadelphia, USA)

Sobre la marcha (III)

FESTIVAL PRIMAVERA SOUND 2008. Forum / BCN mayo-junio 2008

SÁBADO

Es tal vez de lo que más me gusta de este festival. Las sorpresas agradables (que a veces también hay de las otras). Organicé el último día de manera que pasaría las primeras horas bien sentado en una butaca del auditori a ver un par de propuestas que, sin convencerme de entrade, al menos podrían estar entretenidas. Y quedé boquiabierto con ambas. Primero cayó Bon Iver, que sacaba de paseo su álbum debut, comentado tiempo atrás por El Chato Heston, con claras tendencias folk. Y Mr. Vernon se tragó el auditorio. Con una voz que parece envolver todo el volumen de la sala y a una interpretación capaz de tocarte la última fibra. Recibió al público con Flume y de a pocos fueron cayendo las demás del disco, que ganan mucho más fuerza en la puesta en directo: Lump sum, Skinny love, Blindsided, Creature fear, The Wolves (act I and II), coreada al unísono por el público, For Emma... Diría que fue el disco completo. Al final creo que hasta él mismo se sorprendió por la ovación que le dedicó el público y de buena gana se puso al frente a firmar autógrafos y tomarse foto con quien se lo pidiese.

Luego aparecería en escena una menudita Scout Niblett, a instalarse en una esquina y arrullar inicialmente al público, para luego sacudirlo a guitarrazos. Casi no se sintió la falta de una voz que la secunde, como lo hace Bonnie "Prince" Billy en el álbum, algo que se pudo apreciar en Kiss, que hasta sonó mejor, convirtiéndose en uno de los momentos álgidos de la presentación. Se puede decir que la Niblett, que incluso se sentó a la batería en una ocasión (Moon lake), es a esta edición lo que Shannon Wright fue a la anterior. La reina del festival? El final del concierto fue preciso, ya que nos permitió llegar en a un escenario distante, en el mismo instante en que Port O'Brien daba sus primeros acordes, frente a un grupo reducido amontonado bajo la tenue garúa que felizmente no llegó a mayores. Así y todo la numerosa banda no se achicó y dejó muy en alto su "All We Could Do Was Sing". Stuck on a boat, Fisherman's son, Alive for nothing, The rooftop song, y las muy grandes Close the lid y I woke up today, cantada a coro con los entusiastas allí presentes.

Desvié un momento la ruta para alcanzar a ver algo del stand myspace, un puesto en donde algunos de los artistas del festival se ponen a interpretar 2 o 3 canciones en plan acústico a un reducido grupo de fans. Normalmente me lo paso de largo, pero el hecho de ver al gran Stephen Malkmus de tan cerca no me lo quería perder. Porque además, iluso yo, pensaba que hasta autógrafo y foto le podría robar. Claro que eso lo deben haber pensado unos 50 giles que estuvieron arremolinados alrededor del mismo. El tema es que con las justas le podía ver el pelo durante los 20 minutos que se plantó con guitarra acústica a satisfacer peticiones (Pavement incluido), de las cuales satisfizo 3: Range life, We dance, Trujan curfew (que fue insistentemente pedida a gritos por Julie Doirion, instalada a mi lado y emocionada como cualquier fan de a pie). Que cuál pedí yo? Ninguna, me nublé. Lo dejé al azar. Cerró el garito con Cold son, como calentando el ambiente para su concierto, ya en serio, unas horas después.

Entre tanto tocaba ver a David Berman y sus Silver Jews, con look de banda de cabaret, dando un concierto que dejó muy contento a los fans y donde más de uno se entretuvo mirándole las piernas a la Sra. Berman. Tocaron mayor parte del último disco pero también hubo tiempo para soltar sus hits anteriores. Me acuerdo en especial de Sometimes a ponny gets depressed. Tocaba el turno nuevamente de Malkmus y el correspondiente traslado de escenario. Baby C'mon de arranque, y luego todo centrado en su gran "Real Emotional Trash" (con la única excepción de Jenny and the Ess dog), alcanzando puntos altos en Hopscotch Willy, Out of reaches, Gardenia, Elmo Delmo y una muy grande Baltimore, en donde el buen Stephen se lució en su nueva faceta de "guitar hero". Aunque también hubo sus bajones, en especial al inicio, donde el bajo sonó horroroso. Alguien del público a los gritos se lo hizo así entender a la bajista y de allí en adelante el sonido se corrigió.

A correr nuevamente y alcanzar con lo justo la mitad de lo ofrecido por el divo Rufus Wainwright, a donde también fui con dudas, estando el hombre en versión "solo", en el escenario principal, pensando que la fórmula no funcionaría. Más equivocado no pude estar. Este gil y su piano se bastan para armar el show, contando anécdotas entre tema y tema, interpretados como solo él puede. Little sister y Cigarettes and chocolate milk, de lo mejor que oí. Cerró la performance con una que siempre toca y siempre "dice"que no tocará: Hallelujah, original de Leonard Cohen y que, valgan las coincidencias minutos más tarde interpretaría en versión flamenca Enrique Morente y Lagartija Nick en el escenario contiguo, y como el día anterior pasara con Satisfaction, entre la "libre" versión de Devo y la poca imaginativa de Cat Power.

Hablaba de Morente y la prometedora interpretación en vivo del total de su celebrado "Omega" (1996), un disco donde se oyen versiones de Leonard Cohen y versos musicalizados de Federico García Lorca, en donde el flamenco y el rock duro se dan la mano. Interpretación correcta a la que le falto algo. O eso me pareció. Tal vez fuera que lo tocaran tan distinto, como improvisándolo. O que dejaran de lado una de mis favoritas: Sacerdotes (pero, en cambio, si se tocaran otra grande como El pastor bobo). Se entiende también que a esas horas y a esas alturas del festival, yo ya estaba para el arrastre. Así que lo que vino después lo seguí más bien por inercia. A los Les Savy Fav los había visto unos meses antes y una vez que ya te ganaste con las locuras de Tim Harrington (aunque si, fue muy gracioso verlo vestido de árbol humana con Equestrian), soplártelo de nuevo pierde bríos. Con Animal Collective peor aún. Creo que ellos ya tuve suficiente. A la tercera fue la vencida. Puede uno realmente cansarse ante sus constantes experimentaciones y pocas concesiones al público. Ya dije que estaba cansado, no? De todas formas el final del jolgorio tendría una secuela días después con una planificación de 3 conciertos, a uno por día, apenas pusiese un pie de vuelta en tierras holandesas. Pero eso ya es otra historia.

Scout Niblett - Kiss


Descarga del mix PS2008 (o del resumen sonoro de lo antes relatado) aquí (shareonall)

Sobre la marcha (II)

FESTIVAL PRIMAVERA SOUND 2008. Forum / BCN mayo-junio 2008

VIERNES

El mensajero del miedo: Sin saberlo, el siempre bienintencionado Edu me entregaba en un sobre material que me cambiaría el humor en buena parte del día. En el venía el correo acumulado de varios meses, desde la fecha que nos fuimos de Barcelona, y buena parte del mismo era un sin fin de amenazas, juicio incluido, de mi ex-proveedor de internet por unas supuestas cuentas impagas. Ya me imaginaba yo teniendo dificultades en el check in del aeropuerto al regresar o no pudiendo volver a poner pie en España. Si, ya sé que da risa, pero en esos momentos las vi negras. En parte por eso, sumado a la floja propuesta de las primeras horas del viernes, anduve con los ánimos algo caídos. Ante mi, desfilaron, sin ton ni son, Russian Red, Trad Gras och Stenar, Grande Marlaska, The Cribs. Por el medio hubo incluso tiempo de poder conocer a algunos miembros del foro del festival, del que también soy asiduo, incluyendo a un blogger amigo. Ya el día anterior me había tocado departir con Aldara (visitante ocasional de esta casa) y su tribu y más adelante me encontraría con otra gente, haciendo de éste mi festival más "social". Antes de esta edición, ya se me había hecho costumbre la de andar cual lobo estepario entre la muchedumbre.

Volviendo a lo importante, la cosa mejoró con el pop optimista de Bishop Allen, que serviría de entrada alegre, para la bulla de No Age. El dúo (batería y guitarra) tomó algo de tiempo para entrar en calor en el escenario más alejado, cuando se dieron cuenta: "Look! we're in the middle of the fucking ocean!" y soltaron lo mejor del último álbum, "Nouns" ( y el único que servidor conoce). Miner, Eraser, Teen creeps, Here should be my home, todas ellas joyitas del noise más acelerado. Luego vendría otro tiempo muerto, que aproveché para deambular entre la presentación de The Sonics (otros legendarios, un tanto dinosaurios) y Bob Mould (ex Sugar, ex Husker Du), para finalmente enrumbar hacia Autolux y llevarme mi segunda decepción. El sonido muy bueno y el setlist correcto, pero esas voces... uf! Será que el asunto tiene que ver con mi pasado vocalista, pero si el frontman no para de soltar gallos y forzar la voz con dificultad en puntos que ni siquiera son muy agudos, no lo resisto. Cuando el micrófono pasó a la baterista ya mi paciencia se agotó, porque la niña además era desentonada. A correr y corregir rumbo hacia Sebadoh, donde, por desgracia, la cosa no mejoró mucho. El setlist de esta otra legendaria banda indie lo-fi se centró en sus primeras producciones, en donde supondremos el trío iba aprendiendo a tocar mientras grababa el disco. Sonido fiel a esa idea. Más lo-fi ya no se pude ser. Y pocas conseciones hacia el público. Se me ocurren 2: Careful y Too pure. Y, rascando un poco, me quedo con Give up.

Felizmente luego vendría Devo, a darme la alegría de la noche y un flashback a mi juventud temprana. Con sus acostumbrados cascos rojos y actitud irreverente, a pesar de ya andar por los cincuentaytantos, nos soltaron los temas de toda la vida: That's good, Whip it, Peek a boo, Satisfaction, The girl u want y mi favorita: Freedom of choice. El que escribe no paró de menearse (por así decirlo), incluso hacia el final con Beautiful world versión Booji boy, en donde alguien les soltó el cable y se quedaron unos minutos tocando para ellos, mientras un extra disfrazado de conejo saltaba entre ellos. Grandes.

El error vendría después, cuando opté por ver a Cat Power en vez de A Place To Bury Strangers. Chan Marshall hace rato que cambió de rumbo, no solo en lo musical, desde su inicial pop intimista de toques folk, hacia el soul y el rythm n blues; si no también en la pinta, de niña tímida a femme fatal. Cuenta la leyenda que en su anterior faceta andaba aterrada del público y se iba a la mitad de los conciertos por entrar en ataques de nervios. Con un disco tan flojo como el último "Jukebox", solo de versiones, tampoco podríamos haber esperado mucho. Pero ver ahí a la Marshall sin voz, dando saltos simiescos sin cesar, de esquina a esquina opuesta del escenario, nos pareció un tanto patético. Y ni siquiera pudimos rescatar Metal heart, que fue tocada (o deshecha) al formato big band, que tanto le sirve (supondremos) para vender. Tal vez fuera esto lo que nos dejó sin ganas de más, sacrificando actuaciones posteriores importantes como The Go! Team, Ellen Alien o los Holy Fuck (que mucha gente apunta que estuvieron geniales... a las 4 de la mañana) por horas de sueño.

Devo - Whip it

Sobre la marcha (I)

FESTIVAL PRIMAVERA SOUND 2008. Forum / BCN mayo-junio 2008

Se me ha ido casi un mes. Un mes desde que me di de bruces con el cambio de habitante a turista en mi regreso corto por Barcelona. Y ahora me toca describir lo que me sirvió de excusa para mis cortas vacaciones, un poco como lo viví, a paso ligero.

Precavido y voluntarioso yo, programé mi llegada para un día antes y así el jueves del inicio del jolgorio estar al 100%. Me agencié la pulsera/acreditación en horas tempranas, para más tarde rebotar un par de veces en mi intento de entrar debido a una botella de agua (porque ahora el festival es como el aeropuerto) y terminar al fin frente a Phil Elverum o Mount Eerie, que dá lo mismo. Concierto íntimo de la mano de Julie Doiron y otro que se gastaba una pinta a Neil Young en sus años mozos, donde soltaron en su mayor parte material de un disco aún por salir. O eso nos quiso hacer creer Elverum. El set lo terminó solo, con su peculiar lenguaje corporal (abriendo piernas o levantando índice al cielo), por así llamarlo.

De ahí en rumbo a la prueba del nuevo y prometedor escenario, el Vice, debajo de las celdas fotovoltaicas de Martinez-Lapeña, a ver nuevamente a Enon. Y primera y temprana decepción. Un set muy parecido al visto en Rotterdam, pero demasiado ceñido al último álbum y un tanto pasado de revoluciones. Se hizo notar además la ausencia de Matt Schulz en las baquetas. Creo además que el escenario les quedó grande y el fuerte viento poco ayudó. Ni siquiera Collette me salvó del disgusto.

De regreso a la plataforma conocida rápido, porque el inicio de los legendarios Eric's Trip se nos venía encima, mientras, a lo lejos, se dejaban oír unos insípidos The Notwist. Al mismo tiempo comprobábamos otro punto en contra del nuevo escenario (ya hablamos del viento), las infinitas escaleras a lo "Acorazado Potempkin" (como alguno afirmó por ahí). No contaba con ese "ejercicio" adicional en medio de mis carreras entre escenario y escenario. Por eso tal vez decidí quedarme a ver todo lo ofrecido por la banda de Julie Doiron (si, otra vez ella), cuya performance me dejara un tanto frío, por más que se hayan tocado buena parte del "Forever Again" (1994), incluyendo una de mis favoritas, December '93. Será que sonido tampoco fue de lo mejor, aunque sea un mal que aquejaron varias de las bandas que pasaron por aquel escenario (CD Drome) y que, al fin y al cabo, los mencionados sean uno de los estandartes del lo-fi de los 90. En fin, que me quedé teniendo una probable mejor alternativa como la electrónica bastarda de Health en el Vice ya mencionado.

La paradoja es que terminé bajando igual (la planificación no siempre funciona como uno quiere) para ver la banda más rescatable dentro del acostumbrado racimo de hypes que el festival se trae. Hablo de los British Sea Power, con un disco bastante apreciable bajo el brazo como el "Do You Like Rock Music?"(aunque le deba tanto a bandas recientes como Interpol o Arcade Fire). Y a pesar de la un tanto estrambótica puesta en escena (muchos músicos, el blanco predominante a lo Smashing Pumpkins del año pasado y una violinista que jamás la oí), no empezaron nada mal, llegando a su cumbre con Waving flags, pero girando el rumbo a mal cuando el bajista cogió el micro, dándole demasiadas ínfulas a su discurso musical, por así llamarlo. El cierre estuvo en esa gama, al ver al desubicado del guitarrista dárselas de clavadista ante el público y ser al poco tiempo devuelto al mismo lugar de donde vino.

Así que a coger sitio para Portishead, siendo las escasas 12 de la noche y estando el que escribe al borde del K.O., por momentos me las tuve que ver con el sueño que me vencía, y eso que estaba ante uno de los conciertos que mejor recuerdo de lo que este festival lleva. Un sonido perfecto, que ni siquiera se vio afectado por la bulla del escenario contiguo que tenía a Boris por saboteador ocasional, dejándose sentir la misma solo en algunas pausas. Lo mejor de su último "Third" y piezas clásicas como Cowboys, Mysterons, Glory Box, Sour times, Over y la consecuente piel de gallina total con Roads, donde casi se me salen lágrimas. Así y todo me disgustó la interpretación de Wandering star, sin el groove de la versión original y podría calificar de coitus interruptus la aparición de Chuck D rapeando en medio de Machine gun (que además es la más floja del "Third"). Gran final, eso sí, con We carry on, con la que luego supe también cerraron la actuación del día siguiente en el Auditorio (a la que ya no fui) y que supuso la invasión al escenario de los fans.

Las demoras de Public Enemy (un motivo más para no aguantar el hip-hop) hicieron que Portishead retrasara su actuación, lo que conllevó a que me perdiera medio concierto de Caribou, que así y todo me dejaron bastante buen sabor de boca, con aquella doble batería de costado dándole sin descanso. Me acuerdo de She's the one o Sundialing, por ejemplo. Nos queda pendiente verlos en un concierto en sala y a tiempo completo.

Quise ver al menos unos 2 o 3 de los prometedores Prinzhorn Dance School (dúo minimal de guitarra y batería), pero las demoras de los mismas me lo impidieron, ya que tocaba enrumbar a la clausura del día y la banda del momento: Vampire Weekend. Que si, que animaron mucho al personal, que en su mayoría no paró de bailar, corear, gritar y demás. Pero que a mí no me terminaron de convencer. El sonido distó de ser el ideal, el teclado o no se oía o se oía demasiado y más de una vez los ví fuera de ritmo y a destiempo. Una pena. Aunque rebuscando un poco hayan tenido algún que otro momento de inspiración. Como con A-punk. Si yo no me puse a saltar era por estar ya con el cansancio encima. Y todavía nos quedaban 2 días más por delante.

Portishead - Sour times

Mundos paralelos

Concierto de Sunset Rubdown. Rotown / Rotterdam, mayo 2008

Suben en silencio, un Spencer Krug más gordo de lo que recordaba se instala como quien no quiere la cosa y se encorva frente a las teclas, debajo del micro, dejándole un primer plano a un gran Jordan Robson a la guitarra. Una nota repetitiva envuelve y entrega "Well I say... It's just sssssmoke... So you say... it's-the-hair-of-ghosts... So I say it’s the white haaaair of Poseidon...ebbing in the tiiiiide in... some dead-sea..." Seguidos de la irrupción en conjunto de todos los demás miembros de la banda, incluidos las 3 percusiones que cargan a cuestas. Aparte de la batería, otra más (Marc Nicol) detrás, en una esquina, e incluso el mismo Krug dándole a un tercer bombo con el pie que le quedaba libre, que no paró de movérsele durante toda la noche (el bombo, digo). Inmensa Winged/Wicked Things, incluso mejor de lo que suena en el disco. Luego y casi sin pausa se nos viene encima Stadiums and Shines II, como para autoconvencerme que el esfuerzo de un concierto en Rotterdam un miércoles valio la pena. Aunque después ya no lo estaría tanto.

El resto del concierto se me hizo un tanto irregular, un poco como su último disco. Tal vez ya me había hecho demasiado la idea de un setlist ideal, que distó de ser el elegido por la banda. Extrañé Swimming y I'm sorry I sang in your hands that have been in the grave y Snake's got a leg III y más aún un temón como They took a vote and said no. Y, sin embargo, si se dejaron oir otros para mi prescindibles como Stallion, Magic vs. Midas o Us ones in between. Por no decir que otra de las fijas, Shut up I am dreaming of places where lovers have wings, la tocaron horrible. Aunque no es hasta ahora que descubro que la versión que decidieron tocar fue la del primer demo (que se puede oír en su myspace). Error, error, error. Mal trago que a medias superé gracias a The empty threats of little lord, Up on Your Leopard, Upon the End of Your Feral Days (les gusta los títulos largos, nos queda claro) y más en especial Trumpet, trumpet, toot! toot! y The Mending of the Gow, que además nos trajo de nuevo a la guitarra al ya mencionado Robson, bastante más ducho que Mike Doerksten, quien cubrió esa posición por más tiempo en el concierto.

Al menos, como agregando un poco de sabor a las constantes largas pausas, en su mayor parte debido a las incomodidades de Krug (le echaría la culpa a las luces, a haber dejado de fumar hace unas semanas, etc), Camilla Wynne Ingr (efectos, xilófono) entretenía al respetable, trataba de llenar el hueco:

- Sorry, we don't know any jokes. Or Dutch.
- Tell us a story!
(siguiente pausa)
- I think I have an eye infection. Think I got it in the plane. That's my story.
(pausas más adelante)
- You know, this morning Mike was trying to talk to the cops... in German.
- What happened?
- Well, he was taking pictures of graffities... in a police station wall. That's another story.

Y por si nos habían quedado dudas, luego que accedieran a darnos un bis, la misma se dirigió con tono incrédulo hacia la audiencia:

- Are you sure???

Stadiums and shrines @ Lenny's (Atlanta)

Semana Electrónica en Lima

Mouse On Mars @ Ovalo del Cine Pacifico (Miraflores) - Viernes 16 de Mayo
Fiesta Melotron @ La Noche de Barranco - Martes 20 de Mayo
Solo para recordarles que los proximos dias se vienen excelentes opciones para aquellos que disfrutan de propuestas sonoras avanzadas.

Mouse On Mars @ Ovalo del cine Pacifico - Miraflores -

Dentro de toda la parafernalia armada para esta cumbre ALC-UE, el figuretismo de muchos, el caos del transito y la incompetencia de la policia, algo bueno emergió, y es esta iniciativa de llevar a cabo Deliveri en Miraflores tras el concepto de "Las Noches de Blanco", evento que se lleva a cabo en ciudades europeas, durante el cual se puede disfrutar de distintas actividades culturales entre las 8pm y 5 am. Dentro de ese programa estan los extraordinarios musicos electronicos Mouse On Mars. Estos alemanes han creado de las mejores obras de la electrónica de avanzada en los ultimos años, no solo en sus álbumes (personalmente Niun Niggung y Vulvaland son los mejores), sino tambien en sus colaboraciones (por ejemplo "In the morning" de Junior Boys), o sus trabajos en paralelo (Von Suddenfed - con Mark E. Smith de The Fall) son iconos de delicada perfección entre lo electrónico y lo orgánico.

De hecho, no hay que perderselo, prefiero un resfriado severo antes de estar en este espectaculo probablemente irrepetible en Lima.

Hora: 11 pm. Entrada Libre

Mayor info:
Deliveri: http://www.deliveri.info/index.html
Mouse On Mars: www.mouseonmars.com/

Mouse On Mars en Vivo @ Sound Forest 2007 festival, Riga, Latvia



Fiesta Melotron @ La Noche - Barranco -


Continuando con las andadas de esta traviesa movida, el siguiente destino obligado es el próximo martes 20, en el conocido bar "La Noche" en barranco, donde tendremos una noche de electrónica ecléctica, desde el IDM de Ida, por la psicodelia de Leche Plus, el psytrance de Trionik, el electroclash de Sonoradio, y los sets electro de Danny EM.


Asi sea martes, habra que disfrutar y bailar, por suerte estoy de vacaciones.

Hora: 11pm
Costo: S/.8.00 (incluye CD promocional)





Mas info:
La Casa Ida: www.lacasaida.org/



Ida @ EF Festival (La Noche de Barranco / 2008)

Punto de Inflexión

Fiesta POST (La Casa Ida/ Lima – Abril 2008)


Lima se esta moviendo. En el ultimo año, de la noche a la mañana, entrepeneurs de todos rincones se han lanzado a la calles a tratar de cambiar las rutinarias noches de esta ciudad; así nos encontramos en medio de una eclosión de propuestas con puesta en escena cada día mas logradas.

Lo que aconteció en el centro de Lima hace dos sábados, es muy importante para lo que viene en la escena indie / electrónica limeña. Luego de varios meses de andar bajo la brújula de fiestas principalmente con formulas electro / rock, La Casa Ida apostó por una noche más arriesgada: llevar la experimentación como principal leimotiv, arropado de propuestas sonoras de buen nivel con músicos locales y foráneos, estética visual heterogénea y con performances que no tenían otro fin que hacer interactuar a los espectadores y generar esa sensación de locura colectiva.

Llegué con cierto retraso pensando que las bandas ya estarían tocando y ante un público reducido –admito que mis expectativas no eran de las mejores por el cartel poco orientado al baile -; pero para mi sorpresa, encontré los tres salones llenos y lo mejor, con caras nuevas. Al poco rato, Liquidarlo Celuloide remecía las paredes recientemente decoradas por Betty (complementando lo ya hecho por M Wood y Daniel Castro) con su noise extático, quebrándonos con su demoledora percusión. Así comenzaba la noche.

Luego, la pareja formada por el mejicano El lazo invisible y el peruano Raúl Jardín, expuso una excelente obra de micro ruidismo (a la usanza del sonido Mego) que dejó pegado por casi 20 minutos a aquellos que rodeábamos el improvisado escenario en medio de la sala de descanso. La experimentación inicial dejo la paso a la admiración de la audiencia, inclusive aquellos que nunca habían sido expuestos ni seducidos por esas tendencias.

El chileno Mika Martini comenzó la fiesta con un set mirando al dancefloor (y la bola de cristal que giraba en el salón principal) impregnado de brisas "tribalmente" alemanas (por no decir folk-chileno-a-lo-Villalobos); luego Leche Plus en su formato mas directo y convencional nuevamente nos dejaron claro que la psicodelia y space análogo también puede ser bailable; mientras que la profunda pulsación fría de Ida fue la perfecto portal para que a eso de las 3:30 a.m., Trionik (probablemente los mas esperados de la noche) derrochen sudor y energía con su formato live set de psy-trance efectivo y directo, cerrando la extasiada noche poco antes del amanecer (a esa hora ya no estaba en la fiesta, el cuerpo me había vencido).

Además de la congruencia sonora y visual, el punto que logro la comunión total fue la sensación de sentirse realmente inmerso en algo. No solo fue la habitual apertura de las bandas a mezclarse entre la gente, departir unas palabras y hasta tomar unos tragos, sino también la actitud de las mismas en el escenario, como Leche Plus - Kowalski continuamente arengando a la gente -, Trionik - el vocalista Sergio desinhibido ante los espectadores y repartiendo luces para ser usados cual glowstick por los danzantes – , el mismo Lazo Invisible que intercambiaba palabras con cualquiera, o Frau Diamanda (de plata y azul)robándose las (poco) inocentes miradas de hombres y mujeres.

La Casa Ida ha puesto la vaya bastante alta para cualquier propuesta de difusión artística y musical en esta ciudad, nos ha sumergido en la catástrofe del centro de Lima, incrementa nuestras pulsaciones con actos sonoros de los mas variopintos y arriesgados en un collage visual y ambiental, que solo hace que esperemos mas de ellos (y de los demás). Ojala no me equivoque.

Si quieren saber mas de La Casa Ida: su filosofia, trabajos, colaboradores o simplemente quieres contactarlos, entra a la webpage: www.lacasaida.org/
En la red:
Mika Martini: Myspace / http://www.pueblonuevo.cl/
Lazo Invisible: Myspace / http://www.discosinvisibles.org/
Ida: Myspace
Liquidarlo celuloide: Myspace
Trionik: Myspace
Leche plus: Myspace

Algunos videos de la noche (captados por lacasaida.org)

Mika Martini en plena fiesta














La locura de Trionik al amanecer del Centro de Lima











Noche electro en Lima - Jueves 24 de Abril

En un nuevo esfuerzo de la emergente movida electrónica limeña, este jueves 24 de abril se realizará el EF FESTIVAL en el más que conocido bar barranquino "La Noche".
A partir de las 10pm, podremos cambiar los habituales jueves aburridos con una serie de bandas en vivo y Dj's con propuestas desde el electro hasta el IDM, además de visuals trabajados para la noche.

El line up está bastante interesante:

Bandas en vivo:
Sonoradio http://www.myspace.com/sonoradio
Trionik http://www.myspace.com/trionik
IDA http://www.myspace.com/idaproject000

Dj's
Jumi Lee http://www.myspace.com/jumimusic
Danny eM http://www.myspace.com/emdanny
Zect W http://www.myspace.com/zectw
Young T http://www.myspace.com/djthomasy
LKTRLGK http://www.myspace.com/lktrlgk

Si quieren mas detalles del festival - http://www.myspace.com/effestival

Aunque tengo que trabajar el viernes en la mañana, igual me doy una vuelta.
Altamente recomendable.

PD: Este es el spot:

El poder de la fuerza

Concierto de Lightspeed Champion. Rotown / Rotterdam, marzo 2008

Desubicado: Wonder wall!
Dev Hynes: No, I'm not gonna play that one.
Desubicado: Ohhhh!
Dev Hynes: Yeah, I also get depressed everytime I don't play it...

La banda entraba en calor, Hynes se había ubicado frente a los teclados para interpretar Salty Water, luego de arrancar con Happy birthday, una de las 3 (o fueron 2?) prometedoras canciones que se dejarían oír de un supuesto nuevo ábum, cuando el impertinente dentro de la escasa audiencia (tal vez porque era domingo?) le lanzó la petición.

Nuevo material que sonó muy bien al lado del aún reciente y emotivo "Falling Of The Lavender Bridge", que se oyó por completo en un disfrutado concierto, en donde únicamente se extrañó la presencia de los coros femeninos (Galaxy of the lost sonó huérfana), solo cubierto tímidamente en un par de ocasiones por la baterista Anna Prior. Elvis Costello, digo, Martin (es que desde las gafas hasta el sombrerito hacia atrás se gastaba) y un gran Mike Siddell al violín completaban la banda, que al parecer son solo la que da la cara en los directos, ya que el proyecto es todo de señor Hynes, quien empezara su carrera musical mudándose a la Omaha de Saddle Creek, y contara con la ayuda de gente de las bandas del sello como Bright Eyes, Cursive, The Faint y Tilly & The Wall.

Pero Hynes, como era de esperarse, fue el as, aunque demostrara mejores dotes a las cuerdas que al teclado, secándose el sudor y limpiando las gafas empañadas entre canción y canción. Supondremos que el gorro de lana aquel que parece no quitarse ni para dormir será una especie de amuleto. Puestos a elegir los mejores momentos: Dry Lips, I could have done this myself, Let the bitches die, Tell me what it's worth y una enorme Midnight surprise, con introducción de un par de temas de Star Wars. Basta mirar el myspace y el sticker en la guitarra para saber de la afición del susodicho por la saga de Lucas. La contraparte sería el cover de los Scissor Sisters que se tocaran en el bis. Aunque bastante antes de eso, el impertinente atacaría de nuevo:

Desubicado: Wonder wall!
Dev Hynes: Again? I never played that song in my life! Think I was more a Blur fan, anyway.
Anna Prior: Buy our new record!

Marlene (una de las nuevas) en Pustervik, Gothenburg

Todos juntos

Concierto de Iron & Wine. Paradiso / Amsterdam, enero 2008

Me lo pienso un rato. Analizo. Calculo y programo. Selecciono. Descarto. Así se me han ido pasando varios conciertos programados tanto en la Melkweg como en la Paradiso, las 2 salas más importantes de Amsterdam. Así he dejado escapar las tocatas de The National o American Music Club y casi un hecho que mañana no iré a ver a Band of Horses. Así han pasado unos cuantos meses hasta encontrar la oportunidad que me animaría al viaje (2 horas y algo más) a la capital. Claro, otra sería la historia si el que escribe contase con un bólido (momento en que recuerdo a mi muy-muy). En ese caso tardaría menos de 1 hora, no como El Chato y sus 2 horas y media conduciendo. Llegado a este punto la cosa le debe sonar a chiste a FAC, que tiene que irse hasta Argentina para satisfacer su dosis anual de directos.

Una antigua iglesia. Local inmejorable que utiliza la mítica Paradiso. Y concierto preciso para acomodarse bien sentados en el palco, porque además el local cuenta con una mezzanine doble. Aunque el de la segunda altura no lo recomiendo, a menos que uno quiera verle solo las cabezas a los músicos. Claro que hubiese sido aún mejor llegar incluso más temprano y así estar en primera fila de la susodicha ubicación, y no tener que soportar a unas al frente que no pararon de hablar en todo el concierto, que por supuesto se largaron antes de que este terminara (a qué vinieron?), dejándonos el lugar inmejorable para al menos las 2 últimas canciones.

Y como se trataba de oír a Sam Beam y sus... 7 músicos acompañantes! (corona para el personaje a cargo de las percusiones) Ya sabía que el hombre se estaba distanciando cada vez más de la típica del cantautor folkie (tan en boga hoy, quien diría), tocando solo y sentado con su guitarra de palo. Pero lo de su mega orquesta no me lo esperaba. Y si, yo soy más partidario de lo típico. Será por eso que su último disco esta entre mis decepciones del año que se fue, a pesar que tenga algunos grandes temas (cuento 3...bueno, tal vez 4). Muchos arreglos, muchas raíces.

Pero esto tampoco significa que no hay disfrutado de la puesta en vivo, superados los prejuicios. Incluso diría que hasta los temas que menos me convecían en estudio tomaron un mejor empaque (Boy with a coin, House by the sea). Más no así las versiones de favoritas como Innocent bones (o "the floating song", como la llamamos por casa) o Cinder & Smoke (qué pocos temas cayeron del gran "Our endless numbered days") o... Bah, para qué sigo hablando si aquí ya esta colgado TODO el concierto. Mírenlo y juzquen ustedes mismos:

El trío revoltoso

Concierto de Enon. Rotown / Rotterdam, enero 2008

"Enon? That's a Japanese band, right?". Me preguntaba el dependiente de la Velvet Records en Delft, mientras me entregaba el baratísimo ticket que acababa de comprar (7 eurillos). "I don't think so", refutaba yo, muy seguro, y a la vez pensando "Yo podría hacer el trabajo del tipo este mejor... si tan solo hablara holandés..." Pero vamos a ser justos, el hombre le habrá visto los ojitos rasgados a Toko Yasuda (bajista y vocalista) y habrá atado cabos. Y si, japonesa ella es, pero la banda se podría situar entre Philadelphia y la gran manzana. Por esa misma senda iría tal vez la referencia que le puso la Rotown en su afiche promocional: "Pavement meets Blonde Redhead", como una forma abreviaba de explicar su propuesta musical. Encima que Toko tuvo además un paso fugaz por la banda de los hermanos Pace y, su compatriota, Kazu Makino, en algo que se me está haciendo reiterativo últimamente. Si no, miremos también a Deerhoof y a la minúscula Satomi Matzusaki. Japonesa al frente, éxito asegurado.

Y es hasta este último "Grass Geysers...Carbon Clouds" (Touch & Go, 2007) que el que escribe prestó la atención debida a este potente trío, que me hizo (como me ocurre siempre) además rebuscar en sus producciones anteriores para ir preparado a la puesta en escena. La poca audiencia me animó una vez más a instalarme en primera fila, asunto que no duró mucho debido a la presencia de un trío que por momentos le robaría la atención al que estaba sobre el estrado. Un pelado que se sacó la camisa y que bailaba agitando los brazos al viento, subiéndose ocasionalmente al escenario tratando de animar al personal sin mayor éxito, mientras sus 2 comparsas giraban alrededor de el, alguna torpemente pisoteando y empujando a los de su alrededor "sorry" "sorry" "sorry" (yo incluido). Ya hacia el final de la presentación hubo una que se hartó y paró a la susodicha en seco a recriminarle a gritos su falta de coordinación. En lo personal, prefiero a estos entusiastas al típico concurrente que se planta cruzado de brazos a mirar sin mover ni el pelo. Esto en un concierto de Enon es imperdonable.

Porque la cosa estuvo contundente, con la ya mentada Toko, pero sobre todo, el maestro John Schmersal por delante, que a veces me hacía acordar a Jeff Tweedy cuando hacía caras mientras vociferaba en el micrófono. El repertorio se centró, como era de esperarse, en su última producción: Mirror on you, Colette (con 2 falsos inicios), Peace of mind, Those who don't blink (mini pogo incluido), Pigeneration, Mr Ratatatatat, Labyrinth. Pero colando de vez en cuando material anterior, entre las que recuerdo Old dominion y una poderosa Pleasure and privilege que sonó casi a igual a como se ve en el video:

Pleasure and privilege