"No se dice paki"

MAN PUSH CART / Dir. Ramin Bahrani (Irán, EE.UU. 2005)

Algo así le decía, pero en inglés, Francesc, profe del Master que no terminé, a Enrique, compañero venezolano que se empeñaba en defender su tesis a capa y espada, en plena presentación en el auditorio del CCCB. El objetivo de la misma, luego de analizar los innumerables locutorios (con sus cabinas de internet incluídas) y la vida del inmigrante en la ciudad, se limitaba a plasmar un mapa que te indique en donde estaban ubicados los susodichos localcitos.

El fenómeno de la inmigración en Barcelona y, en general, en España es algo muy reciente. Y los colectivos mas significativos, además de los latinos (con ecuatorianos y colombianos por delante) son los que vinieron y vienen de Marruecos y Pakistán. Moros y pakis, para la buena parte de la población local. En ese mismo primer año del Master tuvimos a otro ilustre profe, Neil Smith, un escocés radicado en NY, especializado en otro fenómeno, el de la gentrificación. Resumiendo la cosa, consiste en la repoblación de áreas urbanas degradadas, por usuarios de mayor capacidad adquisitiva y mejor "look". Lo peor del asunto radica en las técnicas que se emplean para sacar al ocupante incómodo que te afea la zona. Acá se ve mucho de eso. Sobre todo con lo cool que es ahora vivir en Barcelona, ciudad que atrae cada vez más a gringos y europeo-occidentales de diferentes procedencias. Y si se quiere ser mas auténtico, hay que vivir en el Raval, antiguamente llamado Barrio chino, y centro de experimentación gentrificante (me doy la libertad en la conjugación del término).

En el caso de esta película, la historia transcurre en la Gran Manzana, pero los paralelismos son inevitables. Ahmed se gana la vida con un carrito-kiosko que recoge cada madrugada de un depósito y lo jala varias cuadras (así, en esa posición, imagínense como debe acabar la espalda) hasta llegar a su punto estratégico de venta. Cuando no está en esos menesteres, se pasea por la ciudad con su balón de gas bajo el brazo, ofreciendo DVDs piratas al que se le cruce. En esos trayectos conoce a una improbable Noe, catalana que esta de paso por Nueva York y tiene que hacerse cargo de un kiosko de periódicos (dije que era improbable). Traspié de guión que se recupera con la aparición del aparentemente exitoso Mohammed y la confrontación de los 2 mundos con un mismo origen: El paki, perdón, el pakistaní que la hizo y el que no la hizo, o sea, el que es un simple pakistaní que vende café y donuts en una esquina.

Man Push Cart - Trailer

Aullidos Y Furia: La Atmósfera Citadina

TV ON THE RADIO - "Return To Cookie Mountain" (2006)/ Interscope

OK, detén esa frase: a Carson, borracho y renunciante vendedor de la única tienda de discos que tiene el Loveless en vinilo en cientos de millas a la redonda, no se le ocurrió mejor manera de llamar la atención de la atractiva francesa que estaba en nuestra mesa, que hablándole del disco en cuestión. "No hay un solo track del que no valga la pena hablar", alcancé a oir antes de que empezara a recurrir a las bromas tontas y el flirteo barato, "electronics beats, great vocals and shit. Oh, and David Bowie on one track". Nada mas? Si: la solitaria clama política persiste ahí, en tiempos en que la mudez se hace dictámen y el silencio es cómplice, y los músicos prefieren mirar a otro lado.
Cierto, el corte de los tracks, mas homogéneo esta vez, eh?, si es esto posible para el ahora quinteto de Brooklyn, comparado con el anterior disco Desperate Youth, Bloodthirsty Babes (2003), "ecléctico, demasiado ecléctico..." por lo general. Oigan la diferencia abismal que podia haber en un track como Ambulance en una sesión de radio versus la versión del disco, un tanto antojadiza, intento fallido del cover vocal de Mr. Grieves aparecido en su primer EP. La primera erigía la voz de Tumbe a niveles épicos, mientras que el destarar la hilera de efectos de David Andrew Sitek a una guitarra acústica con algo de phaser le descubría el polo de Kevin Shields.

Un par de Jack Daniels mas, y Carson no cesaba: "TV On The Radio es la única banda que será relevante en 10 años mas", que tuvo oportunidad de conocerlos cuando se presentaron en Orlando y que mantenía correpondencia electrónica con Tumbe y Sitek. Y aunque los borrachos sepamos mentir, en ese momento le creí. Acá hay muy poco que decir, si oiste los albumes anteriores o bien no querrás saber mas de ellos o bien esperaste este lanzamiento por meses, y si no los has oído hasta ahora, te pierdes de uno de los actos mas interesantes, sino el mas interesante, del New York post 9/11.







TV on The Radio - Wolf Like Me - Live @ The Showbox

El espía que vino del frío

FIGURINES - "Skeleton" (2006) / Control Group


Copenhague. Una de las otras tantas ciudades europeas que me da curiosidad conocer. Desde que vivo aquí mis desplazamientos no han sido lo que hubiese querido y me he quedado casi con lo mismo que conocí la primera vez que estuve en Europa de mochilero. Dicen que es en Dinamarca donde se usa mas la bici como medio de locomoción. Incluso mas que Holanda. Eso habrá que verlo.

En lo musical nunca le di mucha bola a productos nórdicos. Creo que una de las primeras bandas indies de por allá que descubrí, después de mudado al otro lado del charco, fue The Radio Dept. (se supone que desde hace meses hay un post por venir respecto a su último trabajo, "Pet Grief"). Un tiempo después dí con este blog, que ayuda a dar mas luces en cuanto a lo que se cuece por esas latitudes. A la banda motivo de estas líneas (que no es de Copenhague, si no de Aalborg) la conocía solo de nombre y es recién con este álbum que le presto atención, después de recomendaciones en Amazon y una buena reseña de Pitchfork. Al principio quedé pegado por el power pop contundente de canciones como The wonder o All night, con un ligero tufo a Pixies. Conforme las escuchas se fueron prolongando, aparecieron otras tantas gemas como la despechada Race you, la brillante Silver ponds o la alegórica Other plans, con instrumental a lo Built to Spill incluído. Y es que creo que a los de Idaho les ha salido un aprendiz aventajado, que también suena a veces a Modest Mouse y otras (las menos afortunadas, a mi entender) a My Morning Jacket. La peculiar voz de Christian Hjelm contribuye a estas asociaciones, una suerte de mezcla de Doug Martsch (Built to Spill), Isaac Brock (Modest Mouse) y Dan Hoerner, de los desaparecidos Sunny Day Real Estate.

Nota aparte merece comentar que es curioso que haya dado con este disco al mismo tiempo que me agencié el de Tamborello (comentado líneas abajo). Me pregunto si habrá batalla legal por el nombre, como la hubo con el proyecto electrónico del canadiense Dan Snaith llamado Manitoba. Como había un rapero por ahí del mismo nombre, Snaith tuvo que cambiar el suyo a Caribou. Ay, la industria musical.







Figurines - Race you

Oscilaciones Sonoras a 38°00’ Latitud Sur (Parte 2)

Festival SónarSound Buenos Aires (Marzo 2006)

Como en cualquier situación donde una persona se enfrenta a un variado menú, con algunos platos desconocidos, la primera reacción es el comparar en base a información anteriormente recolectada; y asì podemos perder propuestas que simplemente fueron mal descritas o subjetivamente calificadas. Eso fue lo que nos paso con Darshan Jesrani, ya que a priori parecía una de las alternativas menos interesantes, pero el 50% de Metro Area nos demostró porque sus producciones al lado de Geist son común denominador en los mejores clubs de NY, pues nos sorprendió con un set de cara al baile, donde la música de espíritu negro (desde funk hasta house) nos invadió con un repaso de hits que nos dio la impresión de estar en una reunión de amigos poniendo los discos pop que nos encantan. Probablemente lo único que jugo en su contra fue la hora, muy temprano para recibir su sensibilidad musical.

A mitad del set de Jesrani, nos movimos a ese gran hangar que era SonarClub, para escuchar y ver la propuesta musical e ideológica del duo londinense Plaid. Bastante mas rápido que en estudio (además que reprodujeron su sonido mas plástico y menos acuoso) nos impartieron una lección de cómo integrar teclados sintéticos con steel drums sin perder la melodía característica, pero esta vez con menor influjo dub. De hecho que los visuales de Bob Jaroc hacen que la propuesta de Plaid sea tangiblemente humana, y hasta en cierto puntos “politica”.

Aun impresionados con la propuesta multimedia de Plaid, regresamos al Sonar Park para comprobar la viabilidad de la propuesta de Colder; luego de un inicio bastante oscuro y llevando al extremo las interpretaciones de cada uno de los miembros de la banda con “Losing Myself” y “Wrong Baby”, el trabajo en el escenario del francés Marc Nguyen fue diluyéndose, especialmente en el intento de recrear esos parajes tan solitarios y sombríos de su anterior álbum “Again”. Aunque aparentemente el mejor trabajo del galo, esta sobre las perillas del estudio, aquella visceral versión final de “To The Music” no la pudo resistir ni el propio Gustavo Cerati que se encontraba a mi lado.

Luego de casi media hora de espera, a las 2:00 am comenzó, lo que al menos para este servidor era el plato de fondo del festival: el set del alemán Rajko Müller. Isoleé, a su manera, nos regalo un repaso por gran parte de su trabajo musical y dándonos una lección lo que el microhouse realmente es: techno minimal para bailar. Lisérgica corriente electrónica de continuos beats de onda mas plática fue lo que este alemán nos brindo por casi una hora, recorriendo versiones y revisiones de sus clasicos “Rest” y “We Are Monster”, complementados por las pegadas visuales de tinylittlelements.

Venía la hora de reposar un rato y dejarnos llevar por la película de serie B de la historia sonora que es el set de DJ Yoda (probablemente uno de los DJ mas innovadores y arriesgados del panorama actual). Este londinense, nos impresiono con la tan depurada técnica para mezclar con habilidad el “cut and paste”, el scratch, y principalmente la fuente de sonidos: clásicos del “old skool” del hip hop, electrónica, house, pop y el rock (o algunos no tan clásicos que te hacen dudar si realmente no puedes disfrutar de ellos- Rick Astley o Queen por ejemplo), y fragmentos de películas, donde los diálogos e imágenes se acoplaban perfectamente en un perfecto rompecabezas. Definitivamente no voy a olvidar cuanto disfruté la cachetada que le dieron al rellenito cadete en “Full Metal Jacket” (Kubrick), los diálogos de “Scarface” (De Palma), los gritos de Homero Simpson, y cuanto baile con Michael Jackson, Madonna, Grandmaster Flash, Run DMC, entre otros. No tengo duda que es uno de esos espectáculos que tienes que verlo antes de morir.

Eran mas de las 4 am, cuando me di una vuelta a escuchar a Laurent Garnier, pero como siempre me pasa en los festivales, estaba tan cansado, que tuve que salir y dejar a medias el set, el cual tampoco me dejo nada nuevo: buen Detroit techno, Acid y Deep House con el sello de calidad de este francés.

Al llegar al hotel, la satisfacción por el festival era total, de hecho con expectativas superadas (DJ Yoda), con alguna ligera decepción (Colder) y actos con la calidad que esperaba (Plaid e Isoleé); pero igualmente por el tiempo perdí algunas buenas opciones como disfrutar mas del set de Laurent Garnier o Diplo; es el costo de oportunidad en los festivales.

El orden de los factores

JAMES FIGURINE - "Mistake, mistake, mistake, mistake" (2006) Plug Research


Esta manía que tienen los músicos de cambiarse el nombre, o el nick, o como se le quiera llamar, con cada producción, colaboración o vaina similar. Y mas aún si de electrónica y DJs se habla. Este James no es otro que Jimmy Tamborello (espero que ese si sea su verdadero nombre), quien se hiciera (no sé si decir) famoso como co-creador de The Postal Service, una afortunada reunión postal con Ben Gibbard, líder de Death Cab For Cutie. Por ahí decían que Tamborello le ponía música y arreglos a las letras de Gibbard, y todo se produjo a distancia. El caso es que antes de eso, el buen Jimmy ya se había hecho un (otro) nombre con DNTEL en esta escena indietrónica... o electro-pop... o como se le quiera llamar. Y paralelamente tenía a Figurine, como proyecto menos abstracto, si se quiere, y en formato trío.

El caso es que el personaje que nos ocupa ahora retoma a Figurine, pero con el "James" delante, como aclarando que en esta oportunidad la cosa va en solitario. Parafraseando la cosa, dizque el asunto salió de cuando andaba de gira terrestre por tierra germanas con Lali Puna (a los que tuve la oportunidad de ver en un disfrutado concierto), y a la conductora no se le ocurrió otra cosa que poner techno (no sé de cual, harto chumba-chumba debe haber sido) todo el tiempo. Dizque de ahí le vino la idea de hacer un album "minimal techno", y esto es lo que salió. Vale aclarar que las colaboraciones de lujo estuvieron a cargo de John Tejada, Erlen Øye (Kings of Convenience), Jenny Lewis (Rilo Kiley), entre otros.

Y bueno, puestos a analizar, no es que el producto se haya alejado mucho de lo ya hecho por Tamborello, y tampoco se distancia de otros productos recientes que retoman también la vena electro-ochentera, como lo hecho por el finlandés Jori Hulkkonen o Junior Boys. Sin embargo y de la misma forma, no se puede negar que gracias a porotos como 55566688833 o All the way to China (oír) y a otros momentos gratos como Leftovers o Ruining the Sundays, este album ya ocupe un sitial especial en mis preferencias. Los dejo con un video de letra ingenua y algo de razón (¿o no?).

james figurine : apologies

El baile, el salón y la crítica profunda

Herbert - “Scale” / 2006 (K7!)

Cada vez que Matthew Herbert edita un álbum, uno no deja de sorprenderse no solo con los resultados, sino con la facilidad para continuar publicando material, incluyendo remixes, colaboraciones y trabajos propios: En el 2004 produjo “Likes” el primer largo de su compañera Dani Siliciano; mientras que en el 2005 nos entrego el abstracto y altamente político “Plat du Jour” y la producción de “Ruby Blue” de la ex - Moloko Roisin Murphy.

Cuando parecía que sus trabajos mas asequibles se enfocaban en sus diferentes colaboraciones o remixes (por ejemplo aquel “Suddenly” extraído de su genial “Bodily Functions” – K7! - 2001), este incansable innovador inglés nos deleita a primera vista con su trabajo más dulce y pop; “Scale” es un collage sonoro de múltiples influencias que el Doctor Rockit, Radio Boy o como se haga llamar ha venido explorando en sus trabajos: techno minimal, jazz, música concreta y en especialmente house; pero inyectándole esta vez dosis de humanidad soul y elegante disco.

Este trabajo nos hace participes de una gran fiesta de salón donde la orquesta entrelaza canción tras canción: el soul de “Something isn’t right” nos invita a iniciar el baile y es el preludio de satinadas y glamorosas baladas como “We’re in love” y “Down”; mientras que el beat jazzistico de “The movers and the shakers” y el aire disco de “Moving like a Train” hace que la audiencia siga embriagada en la pista de baile. Sin embargo la electrónica experimental no ha sido dejada de lado: “Just Once” nos envuelve en una interminable sesión de percusiones crecientes (y fragmentos de 177 mensajes telefónicos!) en un fondo ambient; inclusive la vibrante fuerza vocal de Dani Siliciano en la deconstruidamente orgánica “Birds of Feather”, o la absolutamente drone “Those Feelings” no oculta las texturas avant garde de fondo.

A pesar de la aparente simplicidad y el formato de canción de este álbum, Matthew Herbert no ha dejado de lado las bases de sus proyectos: innovación sonora y profundidad de las letras. El método de trabajo, si bien no se ha ceñido al 100% a su propio manifiesto del año 2000 “Personal Contract for The Composition of Music”, incluye diferentes sonidos provenientes de fuentes inauditas como meteoritos, ataúdes, bombas de petróleo, o grabaciones de sesiones de batería bajo el agua o en un auto a mas de 100 millas por hora. Conceptualmente, según el mismo Herbert, el álbum trata de reflejar el fin de la época de bonanza del petróleo, los lujos obtenidos por algunos y toda la violencia en que se incurre por el combustible: “listen follow / follow closely / it's closely sinking / cos the war is moving / getting closer to you / you feel it breathing / that stinking feeling / it's what i'm thinking for” (“The Movers and the Shakers”).

“Scale” nos brinda uno de los momentos de mayor disfrute en este año; es una obra opulenta y lujosa con canciones brillantes, pero a la vez innovadora, incisiva e inteligente. Dualidad a gran escala.
Webpages de Herbert:
Videos:





Lecciones De Historia

Para comprender la sarta de influencias que moldean el sonido de una banda (y no las que ellos citen precisamente) se hace impreciso recurrir a sus antecesores cronológicos inmediatos, esto es, seguir una lectura lineal del tiempo. Mas exacta se revela la metáfora del árbol, aunque no del todo precisa; digamos que casi puedo escuchar a Manfredo Tafuri al chequear a Peter Murphy, Trent Reznor y TV On The Radio haciendo covers de Pere Ubu y Bauhaus, diciendo "questo era lo che volevo dimostrare!".
Por ahora, mientras me preparo a postear sobre "Return To Cookie Mountain", un sabroso antipasto que el buen Tafuri no alcanzó a disfrutar:

Nine Inch Nails/Peter Murphy/TV On The Radio - Bela Lugosi's Dead

Nine Inch Nails/Peter Murphy/TV On The Radio - Dreams

Nine Inch Nails/Peter Murphy/TV On The Radio - Final Solution

Nadie es profeta en su tierra (dicen)

ABRIL ROJO / Santiago Roncagliolo. Ed. Alfaguara. España (2006)


Es curioso. De Roncagliolo me acuerdo algo en el colegio, no éramos de la misma promoción, pero recuerdo verlo tocando el bajo en un concierto de unos Juegos Florales muchos años atrás, con mi compadre Cabezón en guitarra (de los demás miembros ocasionales no me acuerdo, o en todo caso no tengo el dato en la memoria del todo claro).

Poco antes de mudarme a España empecé a oír hablar de el, ya con motivo de sus primeras incursiones literarias y lo bien acogido que estaba siendo en la madre patria, que le dicen. Aunque alguien también me soltó algo como que era otra versión de Bayly, este otro escritor compatriota de cierta (cuestionable, me animaría a decir) fama por estos lares también.

Luego, a los tantos meses de haberme instalado de alguna forma en Barcelona, me enganché a un programa en la tele llamado Silenci?, en donde cada emisión la dedican a entrevistar o hablar de la la obra de un(a) escritor(a), músico(a), artista, publicista, actor (actriz) y cosas similares (casi todo en catalán, por supuesto). Y un día, oh sorpresa, veo al mentado Roncagliolo siendo entrevistado ahí mismo. De aquella sesión pregunta-respuesta digamos "informal", recuerdo al susidicho, entre otras cosas, mencionar como le llamaba la atención la facilidad con que aquí se hacía uso de la palabra "culo", cosa que en Perú sería inconcebible. "Allá se dice potito".

Tuvo que pasar un tiempo aún mayor para que al fin leyese alguna obra suya. Su novela "Pudor" llegó a mis manos por vía paterna, coincidiendo con aquellos días que tuve que pasar metido en el hospital, y sin deslumbrarme, me dejó una grata impresión. Por eso, cuando supe de "Abril Rojo" y del tema de la misma, no dudé en agenciármelo con prisa. La misma prisa que me hizo devorar el libro (a mi manera, yo no soy de los que lee de un tirón), inquietado por esa trama tan bien construida, y esta simpatía por aquel personaje tan de nuestra realidad como es Chacaltita, un antihéroe que linda entre la ingenuidad y el ridículo. Y creo que ya esta mas que dicho que, al margen del funcionamiento del thriller, tal vez lo mas valorable sea el telón de fondo, Sendero y el Fujimorismo, los dos fenómenos que tanto nos sacudieron en años recientes. Ojalá, no más, que el estrellato (basta ver la gira latinoamericana de la cual deja constancia en su blog) no se le suba pronto a la cabeza de mi estimado Santiago.

El sur también existe

JUNEBUG / Dir. Phil Morrison (EE.UU. 2005)


Dentro de su pequeña crisis vocacional, Lucía, la menor de mis hermanas, pensó en irse a North Carolina a estudiar periodismo. Esto, contando con el aliciente de su pasaporte gringo (le tocó nacer en un lugar tan anodino como Stillwater, Oklahoma) y de la reciente mudanza de una de sus primas a esa zona del sur de Estados Unidos.

Ahora, no sé si hubiese contemplado esa misma posibilidad si hubiese visto esta película, ambientada en la hipotética Pfafftown, North Carolina, que en realidad es Winston-Salem (Carolina del Norte también), lugar de nacimiento de este nuevo baluarte del cine independiente estadounidense llamado Phil Morrison. Y la historia va un poco así: familia muy del sur recibe a hijo favorito y nueva esposa muy "no del sur", en una visita de estos últimos mas bien de carambola. Madeleine (la esposa), "marchante de arte independiente", viaja hasta por ahí para fichar a un pintor bastante chalado que se la pasa representando la guerra civil (tema muy recurrente por ese rincón de los States) bastante a su manera. Y, como es de esperarse, no es muy bien recibida por la familia. Exceptuando, eso sí, a la otra nuera, embarazada, ingenua y entrañable Ashley, que a su vez es ninguneada y/o tratada como estorbo por marido y suegra. Personajes muy bien delineados y tomas a veces largas y contemplativas, como alineandose con el espíritu de la zona, con mucho del lado religioso (por no decir fanático), también. Curioso que de política no se hable y si de la proeza de los Carolina Panthers, equipo sorpresa ultradefensivo que no hace mucho llegó al Superbowl y perdió.

Así que se presenta todo un futuro para este novel director, que además nos pone a Yo La Tengo a cargo de la banda sonora. Como tiene que ser.


Junebug Trailer



Alma Sintética

HOT CHIP - “The Warning” (2006) / EMI

Cada decisión que uno toma tiene un costo de oportunidad, este concepto se puede adaptar en mi caso personal con Hot Chip. Poco más de un año atrás una amiga nos quiso llevar a una pequeña sala de conciertos en el Southbank londinense para escuchar a este cuarteto catalogados, como “new talent” de la electrónica inglesa en el 2004, pero nos desanimamos a la primera escucha del álbum “Coming On Strong” (Moshi Moshi – 2004) y finalmente pasamos la noche en un sótano disfrutando de Alan Mc Gee pinchando algo de indie music.

Con la referencia del álbum anterior, el cual nos vendió a la banda como una mas de la onda downtempo, un año después nos llega a las manos “The Warning” (EMI – 2006), el cual transmite lo que Hot Chip venia proclamando como concepto principal de la banda: hacer música electrónica con melodías orgánicas. Para lograrlo, estos londinenses se preocupan en igual proporción de la estructura y arreglos de cada canción, como de la instrumentación y programación detrás de la propuesta principalmente electrónica.

Para hacer tangible sus postulados, no tienen ningún reparo en incluir sonidos no tan tecnológicos (guitarras y baterías invaden sin vergüenza un espacio el cual naturalmente no les pertenece); y lo mas importante: inyectan múltiples dosis de factor humano en cantidades no permitidas en algún organismo de la electrónica actual (las voces de Goddard y Taylor en cada canción invaden el primer plano, además de no haber sampler de voces).

Este álbum exuda olor a fan musical, hecho por coleccionistas musicales que buscan inspiración en la variedad de estilos digeridos; y los Hot Chip demuestran sus múltiples influencias sin tapujos: “Careful” es un bate Drum n’ Bass que rompe la tranquilidad del ambient; “And I Was A Boy From School” nos
narra situaciones cotidianas en tono Soul, el pop sintético ochentero se hace presente en “(Just Like We) Breakdown”; “The Warning” y “So Glad To See You”, están tan llenas de ese sentimiento conmovedor de la indietronica, que parecen haber sido creadas en los estudios alemanes de Morr Music; mientras que “Tchaparian” es definitivamente dub negro, a pesar de los intencionados arreglos para sonar blancos, y el single “Over And Over” con sus percusiones tan post punk / funk, sus guitarras y teclados altamente psicodelicos es probablemente uno de los himnos electro del año (por algo DFA – o sea James Murphy – los edita, remixea y distribuye en los Estados Unidos).

Aun no estoy seguro si esta banda quiere hacer que la electrónica inteligente no sea tan elitista, o que el pop en general se sumerja en nuevas fuentes; pero la sensación final que me deja este álbum es de plena convergencia de electrónica técnicamente bien trabajada y a la vez emocionalmente excitante. Definitivamente, hace poco mas de un año atrás no quise verlos; ahora si quisiera, pero ya no estoy en Londres, fue el costo de oportunidad.






El progreso y esas cosas

TAPES 'N TAPES - "The loon"(2006) / ibid


¿Qué voy a hacer con mi colección de cassettes? Desde las primeras maquetas pirata que me agenciaba por amigos y en el jirón Quilca, allá en los lejanos 80, pasando por mis compilaciones de The Smiths, New Order, The Cure, Midnight Oil (por mencionar las mas recurrentes). Y las últimas que creo se inclinaron mas hacia la música latinoamericana (en casi todas sus vertientes). Creo que llegué a juntar unos 250, más o menos. Y luego aparece el CD. Tanto tiempo que me resistí, y me seguí conformando con mi colección, para terminar por ceder, tardíamente, se podría decir, porque con esto del mp3... Y ahora no sé que voy a hacer con ese montón de cintas. Me va a doler en el alma tener que tirarlas.

No sé si estos señores venidos de la fría Minneapolis hayan sacado el nombre por esa nostalgia, al menos no he encontrado nada que lo especifique. Luisito (el proveedor estrella) me pasó meses atrás la copia del disco que se agenció en (otra vez) las Galerías Brasil. Algo ya había oído en la página web de los mismos (ver), con lo que marecía la pena obtener el largo, aunque sea copia e incompleto (le faltaban 2 canciones). Y yo diría que es de esos albumes que hay que dejarlos macerar para agarrarles el gusto. Con decirles que ha pasado de ser un disco simpático a encabezar mi lista de preferencias en lo que va de este año (ver). La primera asociación que sale, luego de la obvia, fácil y hasta odiosa etiqueta de indie-pop, es Pavement (por sonido, por letras... y porque, seamos francos, lo dicen casi todas las reseñas que he leído) y ... ¿Voy a tener que decir de nuevo Talking Heads? De un tiempo a esta parte pareciera ser la banda mas repetida-reinterpretada en el universo indie: Arcade Fire, Wolf Parade, The Spinto Band, Clap Your Hands Say Yeah. Con estos últimos además se comparte las raíces independientes, arrancando humildemente en una página web y creciendo de a poquitos. También dicen que suenan a Pixies y a los Beach Boys, cosa que encuentro bastante dudosa. Aunque los géneros igual se mezclan por momentos, metiéndole por ahí algo jazzeado y otros sonidos medio country, como para que no los encasillen. Escuchen y juzguen ustedes mismos.





¡Han vuelto!

BUILT TO SPILL - "You in reverse" (2006) / Warner


El comienzo de todo. Mas o menos. Casi me animaría a decir que Built to Spill fue la banda culpable de este interés casi voraz que me vino a posteriori por consumir música, digamos que de esa que no es tan fácil conseguir (ya no sé que término usar). Claro, casi coincidiendo con el mayor uso de internet, el Kazaa y todo lo que eso conlleva. En esos tiempos me daba mis vueltas por las Galerías Brasil muy ocasionalmente y Pepe, el a la postre caserito, me comentaba, "mira, me ha llegado esto, a ver que te parece" Y eso no era otra cosa que el "Keep it like a secret" (1999), el álbum que mas me gusta de estos salidos de Idaho, aunque también el mas "comercial", como dirían unos (al menos el cambiar a un sello como la Warner ya implica grandes ligas). A primera escucha me sonó a unos Weezer iniciales pero en mejor, y me llamaron la atención esos punteos de guitarra con mucho slide y la inigualable voz de Doug Martsch. Quedé tan prendido del CD que me dediqué a buscar todo el material de los mismos, "There's nothing wrong with love"(1994), "Perfect from now on"(1997) y el que fuera el de su despedida, "Ancient melodies from the future"(2001). Porque claro, como casi siempre me ocurre, descubrí a este grupo cuando el mismo ya se había disuelto. Snif.

Sin embargo, por esos tiempos también descubrí el portal de Amazon y aquellos links casi mágicos que dicen: "Customers who bought this item also bought..." Fue así como llegué a Guided by Voices, Pavement, Sebadoh, Modest Mouse, Sunny Day Real Estate, Superchunk, Neutral Milk Hotel y un largo etcétera. Y luego el Chato Heston que me aclara que a todos estos se les metía en aquello del Lo-Fi, una especie de reinvención del DIY (Do It Yourself) inaugurado en el punk, y que se desarrollara allá por los noventas (hablo del Lo-Fi, del punk ya se sabe), mientras el resto de la humanidad se concentraba en el grunge.

Pues ya se venía voceando su reunión y hace pocos meses salió el nuevo disco. Martsch está mas pelado y barbudo (para compensar, me imagino) y felizmente ya dejó de lado su fallido proyecto solitario bluesero. Comienza la cosa con harta caña (como se dice aquí) y una Goin' against your mind que presagia lo mejor y otras 2 mas bien tristonas Traces y Liar, pero conservando la talla. Luego la cosa baja un poco y por ahí, debo admitirlo, sobra algún que otro tema. Llegan incluso a meterle un ska a una que perece sacada del repertorio de Dead Kennedys (Mess with time). Ya me había acostumbrado a esos cambios bruscos de ritmo, pero eso sí que no me lo esperaba. Felizmente también está Conventional wisdom y el cierre perfecto con The wait, que empieza flojita y termina con un instrumental apoteósico, como para anunciar que este es solo el inicio de una gran segunda etapa en una de mis bandas fetiche.







Por amor al oso

GRIZZLY MAN / Dir. Werner Herzog (EE.UU. 2005)

Tanto había oido hablar yo del tal Herzog. Mi vecino y compinche colombiano me hablaba de la fijación que este director alemán tenía con los personajes borderline, siempre persiguiendo objetivos peligrosos. Me contaba de Fitzcarraldo (1981) donde se retrataba al personaje obsesionado en hacer fortuna con el caucho en el Amazonas y poner un teatro de ópera (si, ahí mismo) y de Aguirre, la cólera de dios (1973), aquella acerca del conquistador en búsqueda de El Dorado y filmada en el Perú, donde más. Siempre con Klaus Kinski como actor fetiche. De todo eso y algo más había oído hablar hasta que se dignaron a estrenar este documental, propiamente dicho (por más que las muchísimas películas que hizo antes suenen a documentales, siempre habían sido ficción).

Y uno no puede evitar estremecerse como una historia como la de Timothy Treadwell, alguien que dedica su vida (literalmente) a la conservación, defensa y admiración de los osos grizzly. Personaje único Timothy, con ese look mas de surfer que de ecologista, con esa voz tan afeminada que a veces a uno le hace creer que hay alguna compañera por ahí interactuando también con los gigantezcos animales. Un gran trabajo el de Herzog, que se centra mas en compilar y editar las horas de horas de filmación que Treadwell hizo en los veranos que pasaba acampando en la reserva natural de Katmai (Alaska). Y claro, como de un documental se trata, hay entrevistas a personajes que tienen algo que ver con la historia, amigos, socios, familia, así como de ecologistas y detractores que coinciden en decir que Treadwell cruzó el límite y obtuvo lo que de alguna forma siempre quiso.

Si hay solo alguna cosa que le puedo objetar a Herzog, es el soltar su opinión al respecto, acerca de como a el lo que le interesaba era la historia del ser humano y que para él era imposible ver lo que Treadwell veía en los osos. Opinión válida, aunque tal vez hubiese sido mas recomendable dejar a que el espectador se haga la suya. El material fílmico invaluable ya estaba ahí. Por eso también solo suena ridículo que ahora estén queriendo hacer una película con Leonardo Di Caprio haciendo de Treadwell. Como diría Álvaro, el colocho del principio: "Ojalá que se lo coma el oso de a de veras!"

Grizzly Man Trailer


Y a la tercera fue la vencida (parte III)

PRIMAVERA SOUND 2006. Fórum / BCN junio 2006

Sábado 3 de junio

Macheteado a más no poder y con menos ganas que los días anteriores, enrumbé nuevamente al Fórum. Es que según mi programación, hasta después de la 9 no había nada que realmente me interesase ver. Y mis sospechas se hicieron realidad conforme fue pasando el tiempo en el recinto y me ví deambulando de concierto en concierto. Un pedazo de Jaume Sisa (pal que le guste la canción popular catalana), otro de Vashti Bunyan (esta bien para arrullar niños). Alguna gracia tuvo LD & the New Criticism, con un amplio líder desenfadadamente gay y muchos aires musicales a Magnetic Fields. Los veía (o mas bien oía) mientras esperaba mi turno para el masaje gratuito que ofrecían en una carpa de por ahí. Luego del mismo me dirigí a ver a Akron/Family, con un directo un tanto caótico, pero con algunos momentos inspirados. Luego por mera curiosidad me fui al Auditori, que acogería a Steve Albini y su afamada banda Shellac. Ni bien empieza, el susodicho se saltó las reglas e invitó a todo el público a que se paren cerca al escenario. Aguanté un rato el ruido pensando “que genios estos organizadores, al no poner a esta banda en escenario abierto”. Consideré la señal para zafar cuando un tipo se me puso a fumar al lado (¿No se suponía que era el único sitio libre de humos?). Otra vez hasta el Danzka a alcanzar solo el final de The Deadly Snakes. Agotado por el ir y venir no se me ocurrió mejor idea que tumbarme al pasto y esperar a que venga Deerhoof y que de una vez mejore la cosa.




Espera larga, donde quedaban aún por ahí algunos grupos rezagados de gente. Cuando en eso veo aparecer a escasos 10 metros, cual común transeunte, a un gordito con cara conocida. Tardé unos minutos en reconocer que tal personaje no era otro que James McNew, bajista y voz ocasional de Yo La Tengo. Como ocurrió con otro miembro de este blog y James Murphy, no se me ocurrió que hacer en tal momento, en el que, además, ni me acordaba el nombre del susodicho (a ver... Ira, Georgia... y este compadre como era?). Así que perdí la oportunidad de robarle un autógrafo. O, mejor aún, la enmarcable foto. Aunque, claro, mucho menos me acordaba que lo que colgaba de mi hombro era una cámara (prestada). Pasada la página, al poco rato arrancó el concierto de los liderados por Satomi Matzusaki, ponja tan mínima como su voz de niñita que puede irritar a mas de uno, ataviada de un bajo mas grande que ella y secundada magníficamente por un guitarrista que se soltó algún chamullo en español rescatable y un baterista con solo bombo, tarola y platillo (para qué mas?). El personal recibió muy agradecido (entre los que se encontraban fans comprometidos y los que preferían esquivar a Lou Reed, que tampoco es que hayan sido muchos) los temas tocados con esa dedicación. Concierto corto y rotundo. Una buena sorpresa.




Me quedó luego hacer nuevamente tiempo y ver la parte final del afamado Lou, sentado bastante lejos y un tanto aburrido (perdonen los fans). Después vinieron los Surfin’Bichos, mientras me aventaba el falafel que me ayudaría a sobrellevar la noche. No sé de donde salen con “legendaria banda indie” (bueno, también que aquí tildan de indie a cualquier mamarracho). Una pena que Joaquín Pascual y sus Mercromina se hayan disuelto para esto. También es cierto que el sonido no ayudó en nada y que las desafinadas fueron muchas. En ese marco los Violent Femmes (ya mayorcitos, como es de entenderse) fueron acogidos con muchas ganas. He de decir que en mis époKas (de cuando llevaba los pelos parados, para quien no lo tiene claro) nunca les di mucha bola. Blister in the sun, Kiss off y poco más. Pero este concierto estuvo de lo mas entretenido, donde se tocaron (por lo que me soplaron) casi todo su primer (y dicen que el mejor) álbum, y además le metieron algo de bluegrass.



Ya entrada la noche y con visibles signos de fatiga me moví para ver a Stereolab y a Letitia Sadier tocando el trombón. Así es, yo tampoco me la imaginaba en esas. Muy tonero concierto, en donde tocaron lo mejorcito de su último disco (a saber: Eye of the volcano, Interlock, Vodiak, Excursions into oh, a-oh) algo del gran "Margerine Eclipse" y para cerrar de la mejor forma Cybele’s Reverie. La gente se quedó con ganas de más, pero la organización no permitió que Letitia y cía. hicieran el bis correspondiente. Una pena. Turno de Mogwai. Casi concordaría con Eduardo al respecto: “Esta bien para oírlos en tu casa... pero en concierto...” Los escoceses aparecieron a lo grande con el “himno” de la Champions de fondo (de que se la creen, se la creen). La cosa estuvo bien, no me malentiendan. Mucho énfasis en sus 2 últimos álbumes (Los bastante buenos "Happy songs for Happy People" y "Mr. Beast") y en la tan mentada bulla sonora. Pero no pude evitar la indiferencia. Eso, sumado a que me propuse evadir el tumulto a la salida (sobre todo por los buses lanzadera, que les llaman), me hizo abandonar el Fórum 2 o 3 canciones antes de acabada la performance de Mogwai. Y claro, el domingo no se podía retozar porque tocaba irse a votar ¡Gracias Perú!





Spirit ditties of no tone - Deerhoof (Live at Northsix, Fall 2005)

Y a la tercera fue la vencida (parte II)

PRIMAVERA SOUND 2006. Fórum / BCN junio 2006


Viernes 2 de junio

Buena idea la de pedir la jornada libre en la chamba. Había que estar totalmente despejado para disfrutar mejor del día mas suculento a priori, que además arrancaba a las 16:00. Llegué con el tiempo justo para coger buen sitio en el Auditori y ver el concierto de Final Fantasy (que no tiene nada que ver con el videojuego, eh?). Dos o tres canciones oídas por ahí ya avalaban lo ofrecido por Owen Pallet, violín en mano, mezcla en lo musical y en pinta (buscando referentes) entre Patrick Wolf y Rufus Wainwright. El tipo grababa los acompañamientos cual pistas en vivo para luego dejarlas sonar mientras hacía otras notas con el violín. En algún momento apareció una ayudante a pasar transparencias (si, ¡Transparencias! Nada de multimedia o diapositivas), a manera de recrear las historias que Pallet contaba en sus canciones. Mas adelante también apareció por ahí un baterista y entre otras se tocaron la insuperable Song song song, para beneplácito de quien les habla. Muy emotivo concierto, aclamado por el mediano público en la sala (supongo que por la hora).



En el mismo escenario le tocaba ahora al folk del sueco José Gonzalez. Sin embargo, en mi primer cruce de intereses del festival, preferí optar por el emo-core de Applessed Cast, en el escenario Danzka (aquel al lado del mar), y de paso darme mi baño de solcito. La cosa no estuvo mal con esta banda de Kansas City, pero tampoco fue algo muy innovador que digamos. Venía luego el colectivo P:ano, pero en mi segundo cruce preferí volver al Auditori y ver algo de Souht San Gabriel. Con pequeño hueco entre ambos conciertos, me entretuve a medio camino con otra de estas bandas canadienses tan en boga, The Constantines, ofreciendo un directo con harto punche, sonando bastante mejor que en estudio. Hasta que cogió el micro el guitarrista y la cosa bajó de nivel. Momento más que oportuno para seguir el camino planeado. Mismo lugar en el Auditori y comienzo inmejorable del proyecto de Will Johnson, tocando (si la memoria no me falla) Charred resentment the same, Predatory king today, Affection’s the pain y The dark of garage. Lo que nos llevaba a pensar que el emotivo disco que cuenta las aventuras del gato Carlton estaría tocado al completo y por orden (al ser las canciones nombradas las 4 primeras de "The Carlton Chronicles: Not Until The Operation’s Through"). Pero no, Will Johnson y cía tenían otros planes, y a partir de ahí dieron curso a producciones anteriores, que, la verdad, me animaron menos. Por otro lado bien, porque el concierto de Yeah Yeah Yeahs estaba por empezar. Así que a chapar buen lugar para la inauguración del escenario más grande, el Rockdelux, con la explosiva banda neoyorquina.


El trío toma el escenario con Karen O haciendo estiramientos (o algo así) y cantando Fancy, una buena introducción para el subidón después con Black tongue y una Karen ya del todo desatada, gritando y comiéndose el micrófono (al mismo tiempo), con sus movidas de hombros y saltitos en círculos, botando chorros ocasionales de cerveza por la boca. Siguió un repertorio que incluyó casi por completo el último álbum, "Show Your Bones", con puntos altos como la casi disco Honeybear y otros no tan afortunados como Phenomena. Para ese entonces ya se me habían instalado al lado un grupo de atorrantes que no pararon de comentar-criticar e incluso inventarle coros a las canciones que iban cayendo, distrayendo mi atención más de una vez. Aunque hay que decir que con Phenomena la chuntaron. Ya decía yo a qué me sonaba el corito ese... al Stayin’alive de los Bee Gees! Atorrantes al margen, también hubo lugar para que tocasen algunos bombazos anteriores, como Pin, Maps, Y-control, Miles away e incluso Art star (la canción por la cual conocí a a la banda), en donde tal vez se les fue un poco la mano, con guitarra rota y Karen en ataque de risa. Eso sí, el mejor cierre vino con Date with the night y el público en éxtasis.




Con la satisfacción de ese concierto aproveché para sapear la feria discográfica y empujarme un sánguche, haciendo tiempo para lo peor que ví en todo el festival. Aunque la culpa fue mía, por desinformado. Esperar que a estas alturas Killing Joke tenga algún reparo con los nostálgicos y se toquen alguno de sus clásicos, como A love like blood, Eighties o Follow the leader significaba ser demasiado ingenuo. Los tipos están ahora en la onda trash metal y de ahí ya no saldrán. De todas formas tuvieron su público, seguramente el mismo que disfrutó de Motörhead. Abandoné la asquerosidad reinante a aliviar mis oídos con Isobel Campbell. Una pena no haya sido con Mark Lanegan. Se extrañó la voz aguardientosa a lo Leonard Cohen del ex Screeming Trees, que secundase la vocesita de la ex Belle & Sebastian, tal y como deja constancia el buen álbum de ambos, "Ballad of the Broken Seas", que una empeñosa Campbell se tocó casi al completo (con cello incluido). Y definitivamente este era un concierto para disfrutar mejor en el Auditori, y no en un escenario abierto, donde el volumen poco ayudó. Fin de concierto y otra vez al escenario grande a ver a Dinosaur Jr. He de decir que conocía muy poco de los mismos. Tal vez solo la que fue su etapa más comercial. Al ser esta la formación original (Lou Barlow al bajo incluido), la legendaria banda echó mano de sus primeros álbumes, los mismo que servidor conoce poco. Igual no estuvo mal la bulla.






Me salto al concierto de The Flaming Lips, ya que lo que observé de Sleater-Kinney y The New Christs no es algo que considere reseñable. No me ubiqué muy bien (muy de costado) para ver finalmente al show colorido de la banda de Oklahoma (increíble que vengan del mismo sitio donde alguna vez viví). Como por ahí escribí antes (ver), luego de hacerme de su último disco me daba aún más ganas de ver su famoso show, que al final me dejó un tanto decepcionado. Mucha serpentina, globitos, pica-pica, extras disfrazados de alienígenas y/o papanoeles y poco de música. Wayne Coyne estaba con una voz fatal (ronca y desafinada) y se la pasaba haciendo introducciones larguísimas entre canción y canción. El repertorio tampoco me dejó satisfecho, y justo cuando la cosa parecía que agarraba vuelo (tocaban de The yeah yeah yeah song) dieron las 3. Eso significaba que la otra razón de ser de este festival, Animal Collective, saldrían en otro escenario. Así que con dolor tuve que dejar la canción a medias. Una pena enterarme después que tocaron 2 grandes como Do you realize? y She don’t use jelly. Y que, encima de todo, el concierto de los Animal tuvo 20 minutos de retraso. Felizmente lo que Panda Bear, Avey Tare y cía. ofrecieron estuvo a pedir de boca. Es cierto que algunas veces me perdía con esas fluctuaciones sonoras que parece que suelen hacer mucho durante sus conciertos, para luego empalmarlas con algunos de los temas ya conocidos. Grandes The Purple bottle , Grass, y muy en especial We tigers. Aunque debo también mencionar que extrañé algún que otro corito que se saltaron, mas aún cuando dieron el bis con la estupenda Banshee beat. Concierto generoso (hora y media) para lo que suele ocurrir en un festival. Claro que, a esa hora, ya solo me mantenía de pie por inercia, al cumplir 12 horas de conciertos casi de corrido. Hora justa para coger el primer metro, hecho un despojo, de regreso a casita (arrancan a las 5).





Yeah Yeah Yeahs - Maps (Primavera Sound 2006)

Y a la tercera fue la vencida (parte I)

PRIMAVERA SOUND 2006. Fórum / BCN junio 2006


A este punto del partido no sé si venga al caso comentar que me haya vuelto asiduo a este festival. Aunque esta sea la primera vez que la hago con todas las de la ley. Ya conté que en 2004 ví los conciertos mayores colgado de una valla. Y en la segunda oportunidad pagué un día y me colé los otros 2. Esta vez me compré el abono en diciembre, cuando no se sabía aún quien vendría. Pero ya con 2 años inmejorables, valía la pena agenciarse el ticket a tiempo y con un precio menor. Y la verdad que esta vez el cartel final no me dejó del todo satisfecho, ya que la organización decidió optar por una selección un tanto rebuscada de músicos. Lo que no significa que no haya disfrutado de varios conciertos. Ya mas repuesto de agotadores 3 días de música en directo nonstop, he aquí mi resumen.

Jueves 1 de junio


A primera vista, aparte de Yo La Tengo, este día no tenía mucho más de interés que ver. Así que era un día mas para ir a curiosear. Empecé con Southern Arts Society, con un sonido ochentoso y lo-fi que no terminó de cuajar. Seguí con The Drones y su bulla poco innovadora y al fin de cuentas convencional. Después de aguantar 3 o 4 temas cambié de rumbo hacia el mejor (creo yo) escenario del Fórum (por ubicación y por cartel), el Danzka CD-Drome, al fondo a la derecha. Alcancé a ver el final de Castanets y me quedé a esperar el inicio de los primeros pastrulos del festival. Solo había oído una canción de los neoyorquinos No Neck Blues Band y con algunos buenos comentarios leídos por ahi, la cosa se presentaba apetitosa. Aunque nunca esperé lo que ahí vi. 4 o 5 tipos tocando sus instrumentos, cada uno por su lado y sacándole el sonido que salga. Luego aparece una ponja dando gritos y quitándose los zapatos, para luego enfundarse un saxo y sacarle quejidos que ni Coltrane en sus momentos mas experimentales. De ahí, la misma sacaba de esas bolsas negras de basura, mientras las estiraba al viento y las tiraba al público, mientras al lado otro fulano se calateaba y se ponía un cofre de sombrero, también dando de alaridos. Repertorio de 3 o 4 ...¿temas? Mejor digamos “fases sonoras” que hicieron que la mayor parte del público huyese despavorida. Los que nos quedamos al menos creo que pasamos un momento divertido con aquel circo, terminado con uno de ellos (creo que el que tenía pinta de rabino) diciendo “That’s all we’ve got”.


La cosa mejoró (al menos en lo musical) cuando se presentó Why?, proyecto de un individuo llamado Yoni Wolf. Frente a teclados y solo ayudado por un percusionista y otro a cargo de efectos y demas florituras, dio un buen repertorio, con su voz marciana y fraseos hip-hoperos, pero con una base netamente pop. Al menos logró congrerar mas público que los marcianos anteriores, y preparar el campo para la hiperbanda sueca I’m from Barcelona. 28 giles vestidos de lo que sea, de los cuales un mínimo porcentaje tocaba algún instrumento, mientras el grueso se dedicaba a corear e improvisar bailes descoordinados. Momento cumbre cuando entonan el que terminase siendo el “himno” del festival, We're from Barcelona, para que el público alce las manos y coree. Y para ponerle la guinda al asunto, el líder de Why? se incorpora a los 28, ebrio o quien sabe qué, solo ataviado de calzoncillos, a unirse a la fiesta. Aparte de eso, el grueso de canciones no da para mas que pasar el rato, lindando mucho con lo que aquí llaman tontipop, llegando al colmo cuando se pusieron a versionar a Madonna. Como decía Eduardo, compañero de marras: “Son demasiado felices”.

Fin de concierto y raudo cambio de escenario para la razón de ser de este jueves, ver al fin a los tíos de Yo La Tengo en vivo. Gran recibimiento cuando Ira, John y Georgia asoman, con su acostumbrada pinta anti-banda de rock (como por ahí leí). Y de frente a tocar, diendo mano a canciones de harta bulla, que se supone caerán con el nuevo disco a salir dizque en septiembre. Curiosidad al ver a un pelado panzón de anteojos corriendo raudo a cambiarle la guitarra a Ira Kaplan luego de cada solo. Éxtasis general cuando nos sueltan Little eyes. Creo que fue ahi cuando Ira agradecía al público y en especial a Motörhead y Babyshambles por ser sus teloneros en toda su gira europea. Con cacha, claro esta. Es que no sé de donde les salió a los organizadores en programar antes a una legendaria banda metalera (mas apropiada para otro festival) y la última aberración de Pete Doherty (el ex de Kate Moss, pues). Vuelta a la música con otros 3 temas mas del album por llegar. Bueno, ya me pasó la primera vez que vi a Wilco, en el PS 04, se tocaron varias de otro disco por venir, que me dejaron un poco indiferente, al no haberlas oído antes. Aunque ya sabemos lo que A ghost is born significó al final. Un poco más de lo mismo en esta ocasión. Puestos a opinar me gustaron mucho mas las guitarras de harta bulla, que las de Ira sentado al piano. Pero luego la cosa volvió a su lugar, como para dejar a todos contentos. Stockholme Syndrome, Tom Courtenay y una alargada I heard you looking. Ira dándole a la guitarra como si estuviera remando y siempre de espaldas. A pesar de algún momento flojo, gran concierto de los de Hoboken, que (hay que decirlo) siempre deja al personal con ganas de más.



Yo La Tengo - Stockholm syndrom

Country Bride


NEKO CASE - "Fox Confessor Brings the Flood" (2006)/ Epitaph

Hasta el día en que escuché el Yankee Hotel Foxtrot, la palabra 'country', con el perdón del occiso Johnny Cash, era un dedo en la campanilla. Superados los prejuicios, la virginiana Neko Case ha sido una buena compañía en madrugadas que el sol incinera, con tanta o mas inclemencia que al espíritu oscuro que Cash solía distraer en la prosa de compañeros de celda como Trent Reznor o Martin Gore, calichines frente a él. Algunas guitarras le dejaron sus aventuras del otro lado de la frontera con The New Pornographers, otras tantas se embriagan en whiskey de Tennessee mientras su voz hace reverberar un atrio de soledad. Las calles te quedan grandes, las compañias te resultan incómodas; mientras tanto, un trémolo de guitarra trae de nuevo a Badalamanti en Twin Peaks. Puedes intentar la salida del bar; tal vez, pequeño gorrión, tu tampoco oirás advertencia alguna.

Neko Case - Maybe Sparrow (Video)

Neko Case - Hold On, Hold On en The Tonight Show



Las facetas de la crueldad

HARD CANDY / Dir. David Slade (EEUU 2005)


El año pasado decidí darme una vuelta por el Festival de Cine (Fantástico) de Sitges. A pesar de que ya llevaba más de un año afincado en la Ciudad Condal, nunca se me había ocurrido hacerlo, debido, creo yo, a una vaga noción de las distancias en Catalunya. Hasta que un día un compañero uruguayo del trabajo que dejé y del cual prefiero no acordarme (del trabajo, no de Armando) me preguntó si con mi afición cinemera no había ido nunca a Sitges, ciudad-balneario al suroeste de Barcelona, plagada de turistas en temporada veraniega. Así que me puse a indagar en los estrenos, películas en competición, retrospectivas, entre otros. Recordaba que el año anterior (2004) la ya comentada en este blog "Old Boy" (ver) se llevó el King Kong de oro (o como se llame), gracias a un jurado presidido por Tarantino. Finalmente ubiqué "The wayward cloud" (aquí bautizada "El sabor de la sandía"), última obra de Tsai Ming Liang, autor de un par de joyas extrañas de toques surrealistas como son "The hole" y "What time is it there?". Así que programé la travesía, comprando tiquets de tren de ida y vuelta, calculando que alcanzaríamos de sobra el último de tren de regreso. Con lo que no contaba es que una vez allá descubriríamos que la proyección de la película tendría una hora de retraso, lo que derivó en la pérdida del último de tren, así como de los boletos de vuelta, forzándonos a tomar un bus atestado de gente y llegar a casa cerca de las 3 AM (un miércoles laborable). La pela en sí no estuvo mal, en la misma linea bizarra de las otras dos (compartiendo personajes y formatos) pero tal vez ya muy pasada de vueltas, para gusto de servidor.

¿Y a que viene toda esta historia? Que la película ganadora de esa edición fue la que titula estas líneas. Tal como ocurrió con la película coreana ganadora de 2004, el estreno comercial de Hard Candy, ópera prima de un (si, otro más) director de spots publicitarios y videoclips, se hizo esperar bastante. Un compañero venezolano del trabajo en el que estoy ahora la vio antes que yo, sin saber nada de la trama, cosa que le llevó a que la disfrute mejor. Y como yo me había leído casi todos los comentarios escritos al respecto, perdí algo del llamado factor sorpresa. En donde si no creo que haya nada malo sería en comentar que trata de un hombre "maduro" (o mas bien cercano a la edad de quien escribe) que chatea con una adolescente y que luego de un tiempo ambos deciden conocerse en persona. Lo demás es lo que no se cuenta. Escasa pero acertada banda sonora (impagable el "Elephant woman" de Blonde Redhead). Indiferente no creo que deje a nadie. Qué le vamos a hacer. Con 2 aciertos en 2 años consecutivos, casi podría decir que encontré al sustituto del Encuentro Latinoamericano de Cine de Lima (guardando distancias), al cual fui asiduo desde el primer año. Eso si, esta vez solo compraré boletos de ida.

http://hardcandymovie.com/

Lo que pasa con la madurez

CHRISTINA ROSENVINGE - "Continental 62" (2006)/Soster


Aguanta ¿Acaso esta no es la misma de Los Subterráneos? En efecto. Debo reconocer que en su momento me llegó a gustar bastante esa banda que causó furor en Lima hace más de una década, e incluso los (la) fui a ver en concierto (no me acuerdo en qué universidad en Lima). Pero no hurguemos tanto. Que la niña ya creció y ahora anda en otro rollo. O al menos eso parece. Sucede que hace ya unos 6 años que vivía en NY y que durante esa productiva estancia ha sacado 3 discos. No puedo hablar de Foreign Land (2001), ni de Frozen Pool (2002), que aún no los oigo, pero si del album que da origen a este artículo.

Como ya me ha ocurrido con otros discos, bastó con un tema para quedar enganchado. En este caso, "White hole". Que al oírlo por la radio me costaba relacionar a la Christina de "Mil pedazos" con el tiki tiki tiki y los quejidos del coro de la canción en cuestión. Claro, luego te dicen que Lee Ranaldo (Sonic Youth), además de amistad cercana, tuvo algo que ver en la producción, y ahí sí que las piezas encajan. El resto del disco (con altos y bajos) fluctúa entre ecos jazzeros, folkies y por ahí hasta le mete un boleracho ("¿Quién me querrá?") y su valsesito más ("Tok, tok"). "A liar to love" suena a Stereolab acústico, con la-la-lás incluidos (¿No decía yo que están por todos lados?) y "Teclas negras" a la Julieta Venegas de sus inicios (mejor la primera que la segunda). Casi me animaría a decir que le salen mejor las interpretadas en inglés, cosa rara para músico español.

El caso está en que, con dos críos a cuestas (si la contraportada no miente), pareciera que la maternidad le ha caído bien a la Rosenvinge, a diferencia de colegas suyas como Tori Amos (¿Se puede volverse tan fresa?) o Andrea Etcheverry, que ahora saca canciones de cuna.

http://www.christinarosenvinge.com/

Guerras Urbanas


DANIEL ALARCON - "Guerra En La Penumbra" (2005)/ Harper Collins
Ficción. Fricción. Flujo. Fuguet: "La gran nueva voz latinoamericana escribe en inglés". El escritor peruano me fue referido por una americana, despues de captar su atención en aquella selección de cuentos del New Yorker, The Best American Non-Required Reading. Doctores peruanos crian hijo en Birmingham, Alabama. El hijo regresa a vivir un año a San Juan de Lurigancho. Estimado Daniel: Pensé en agradecerte en esta crítica por hacerme recordar tantas cosas de mi país, por haberlo entendido con tanta lucidez. Payasos que pasean su miseria disfrazada en el transporte público, las risas, la pena, los terroristas, los rebeldes y la inocencia que se vuelve crimen, los que nos vamos a otros países, lo que nos pesa irnos, lo que nos alivia alejarnos, los que vivimos bajo una familia fracturada, Lima, New York, Arequipa y Lima otra vez, ciudad de payasos. Pero sobretodo, Daniel, porque pensé que entender al Perú es complejo y doloroso en simultáneo, razón por la cual preferimos mirar a otro lado, sin caer en cuenta que estos procesos caóticos urbanos son universales y que el movimiento de culturas desvela las realidades que no queremos ver, como te fue revelado en el sur americano, deleitado con Borges, Vargas Llosa, Ciro Alegría. El mundo cambia, las culturas se mezclan, se repelen, colapsan y aún seguimos siendo humanos, solo que tu país, tus dramas, miserias y alegrías parecieran hacerse mas grandes, o el mundo mas chico.
Web Aquí